Un informe del Indec y un estudio de la Universidad de Palermo confirmaron una nueva contracción en los niveles de consumo masivo y privado en el plano nacional

Un informe del Indec y un estudio de la Universidad de Palermo confirmaron una nueva contracción en los niveles de consumo masivo y privado en el plano nacional

Los indicadores de la actividad comercial minorista y mayorista registraron un nuevo retroceso en la República Argentina, exponiendo la persistencia de las dificultades que enfrentan los hogares para sostener sus niveles de gasto corriente. De acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en su Encuesta de Tendencia de Negocios, sumados al monitoreo de coyuntura de la Universidad de Palermo (UP), el consumo privado consolidó en mayo su sexto mes consecutivo de caída en términos mensuales, profundizando la preocupación de los empresarios del sector de la distribución de alimentos y bienes de primera necesidad.

Las estadísticas oficiales y los relevamientos de las casas de altos estudios contradicen las proyecciones de reactivación esgrimidas de forma regular por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo. El diagnóstico sectorial refleja un escenario de debilidad en la demanda interna que condiciona los planes de inversión, la reposición de mercaderías ante proveedores y las perspectivas de sostenimiento del empleo formal en las grandes cadenas de comercialización.

Los detalles del comportamiento de las ventas alimenticias, la retracción en los rubros de bienes durables y las expectativas empresariales para el próximo trimestre se describen a continuación:

Contracción sostenida en alimentos básicos y ventas de carne vacuna

El reporte elaborado por los equipos técnicos de la Universidad de Palermo detalló que el consumo privado experimentó una baja del cero coma tres por ciento en la comparación mensual con abril, acumulando una retracción interanual del dos coma dos por ciento durante mayo. Con este resultado, el indicador acumula una pérdida del uno coma ocho por ciento en los primeros cinco meses del año corriente, traccionado fundamentalmente por el comportamiento del consumo masivo de alimentos.

Dentro de este apartado, las carnes manifestaron variaciones dispares que evidencian modificaciones en las pautas de compra de los sectores asalariados:

  • Carne vacuna: Registró una contracción interanual del trece por ciento en abril, encadenando diez meses consecutivos de signo negativo debido a la pérdida de poder adquisitivo de la población frente a las góndolas.
  • Carne aviar: Manifestó un retroceso menor pero persistente, ubicándose un dos coma cinco por ciento por debajo de los volúmenes del año anterior.
  • Carne porcina: Operó como el principal sustituto proteico de la dieta familiar, reflejando un incremento interanual del seis coma dos por ciento y una expansión acumulada del once por ciento en el primer cuatrimestre del ejercicio.

Alerta empresaria por la falta de demanda y perspectivas de empleo

La Encuesta de Tendencia de Negocios del Indec expuso el pesimismo imperante entre los operadores de supermercados y autoservicios mayoristas. El sesenta y dos coma seis por ciento de las firmas consultadas por el organismo estatal identificó a la debilidad de la demanda como el obstáculo más severo para expandir sus niveles de actividad, un coeficiente que se incrementó respecto al cincuenta y cuatro coma cinco por ciento relevado tres meses atrás. Asimismo, un tercio de las corporaciones del sector calificó su situación comercial actual como «mala».

Esta parálisis del mercado interno impacta de manera directa sobre las previsiones operativas y las plantillas de personal de cara al corto plazo. Apenas el dos coma dos por ciento de los establecimientos comerciales prevé incrementar el volumen de pedidos a sus proveedores en los próximos tres meses, mientras que el ochenta y dos coma cuatro por ciento estima mantenerlos congelados. En el plano laboral, solo el uno coma uno por ciento de las empresas planea incorporar nuevos trabajadores, frente a un dieciocho coma siete por ciento de las gerencias de recursos humanos que anticipa la necesidad de realizar recortes de personal.

Enfriamiento en la recaudación impositiva y disparidad en bienes durables

Las señales de desaceleración material se tradujeron también en un impacto fiscal negativo para el Estado. La recaudación real del Impuesto al Valor Agregado (IVA), un tributo ligado de forma directa al pulso de las transacciones diarias, cayó un tres por ciento interanual en mayo, computando un retroceso del dos coma tres por ciento en el acumulado anual. En sintonía, las transacciones operadas mediante tarjetas de crédito mostraron una caída real del tres coma cinco por ciento, interrumpiendo el proceso de financiamiento en cuotas que se venía observando tras la recesión del periodo anterior.

Finalmente, el mercado de bienes durables y de esparcimiento expuso tendencias encontradas que denotan la segmentación del gasto. Mientras que el patentamiento de motovehículos mantuvo un alza interanual del veintiséis por ciento en mayo, las matriculaciones de automotores anotaron su cuarta caída en el año con un desplome del veintiséis coma dos por ciento interanual. Por el lado de la construcción y los servicios urbanos, el despacho de cemento en bolsa —asociado al desarrollo de refacciones residenciales y pequeñas obras privadas— retrocedió un ocho coma tres por ciento en el mes, completando un panorama recesivo que alcanza también a los rubros de recreación, gastronomía tradicional y salas de cine, cuyas asistencias disminuyeron en el orden del veinte por ciento.

Compartir