Gimnasia se coronó campeón de la Liga Nacional al vencer a Quimsa en Comodoro Rivadavia y sentenciar la serie final por 4-2

Gimnasia se coronó campeón de la Liga Nacional al vencer a Quimsa en Comodoro Rivadavia y sentenciar la serie final por 4-2

La Asociación Atlética Quimsa no logró estirar la definición de la Liga Nacional de Básquetbol a un decisivo séptimo encuentro tras caer por 68 a 56 frente a Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia en el sexto punto de la serie final. Con este resultado adverso registrado en territorio patagónico, el conjunto santiagueño cerró la llave con un global de 4-2 en contra, obteniendo el subcampeonato de la máxima categoría del básquet argentino tras una temporada de alto rendimiento competitivo.

Las acciones iniciales en el Socios Fundadores estuvieron marcadas por el nerviosismo y los bajos porcentajes de efectividad en ambos tableros. La Fusión buscó lastimar en el juego interior por intermedio de Tyren Johnson y Robert Meyinsse, pero el dueño de casa destrabó el marcador con la conducción de Marcos Chacón Cisneros y una ráfaga goleadora de Emiliano Carrasco, quien saltó desde el banco de relevos para clavar diez unidades consecutivas y clausurar el primer cuarto con un marcador de 18 a 10 para el local.

Durante el segundo período, la renta comodorense se estiró de la mano de Carlos Rivero, provocando una inmediata reacción táctica de los dirigidos por la conducción técnica santiagueña, que emparejaron el trámite en 25 puntos gracias a las conversiones perimetrales de Federico Solanas y Brandon Freeman. Pese al esfuerzo colectivo de Quimsa, los dirigidos por Martín Villagrán recuperaron la fluidez ofensiva antes del descanso largo mediante los aportes de Chacón y Dato, retirándose a los vestuarios con una ventaja de 38 a 31.

En la reanudación del pleito, Gimnasia consolidó su dominio físico en la pintura y castigó las rotaciones defensivas de la visita, logrando quebrar la barrera de los dos dígitos de diferencia tras una conversión aérea de Cisneros. El alero Eduardo Lema intentó sostener las expectativas de Quimsa con arrestos individuales, pero el control del rebote ofensivo por parte del Verde y un oportuno triple de Carrasco sobre la chicharra estructuraron un adverso 51 a 43 de cara al último capítulo de la noche.

El segmento de clausura expuso la desesperación del equipo santiagueño, que sufrió pérdidas de balón inoportunas en la transición alta. El escolta Brandon Robinson asumió la responsabilidad en el ataque de la Fusión forzando faltas y sumando desde la línea de suspiros, pero la solvencia de Emiliano Toretta y la efectividad de Rivero en el poste bajo clausuraron cualquier intento de remontada, sellando el 68 a 56 definitivo que le otorgó a la institución de Chubut la segunda estrella de su historia en la competencia federal.

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