Un análisis de las declaraciones juradas del jefe de Gabinete, Diego Santilli, reveló un crecimiento patrimonial nominal al pasar de 3 millones de pesos en 2015 a 968,6 millones de pesos en 2025. Los registros, presentados ante la Oficina Anticorrupción y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, generaron cuestionamientos desde diversos sectores en medio de un escenario marcado por denuncias de presunto enriquecimiento ilícito que involucran a otros miembros de la administración pública. Según los informes difundidos, el incremento también se manifiesta en términos reales al aplicar una conversión a moneda dura para descontar los efectos de la devaluación y la inflación.
El núcleo de los activos declarados por el funcionario está constituido por un departamento de más de 300 metros cuadrados con cochera ubicado sobre la avenida Figueroa Alcorta, en la Ciudad de Buenos Aires, valuado como el bien de mayor cuantía en su haber. Asimismo, la presentación patrimonial detalla tenencias de dinero en efectivo, depósitos bancarios y una participación accionaria en la firma Sanfor Investments S.A. Las objeciones públicas se concentraron principalmente en el origen de los fondos para la adquisición del inmueble porteño en 2015, la cual fue financiada en parte mediante un crédito privado otorgado por el empresario Marcos Podestá, cuyas corporaciones se desempeñaban como contratistas de diversas agencias estatales.
Ante las observaciones planteadas, los voceros del jefe de ministros desestimaron la existencia de anomalías administrativas y aseguraron que la totalidad de los movimientos financieros se encuentran respaldados por la documentación legal correspondiente. Desde su entorno aclararon que el préstamo otorgado por Podestá fue cancelado en ejercicios posteriores a través de la liquidación de otros activos personales del funcionario. A su vez, informaron que Santilli formalizó su desvinculación de los roles ejecutivos y de gestión dentro de Sanfor Investments S.A. a comienzos de 2025, limitando su relación actual con la firma exclusivamente a su condición de accionista minoritario sin funciones operativas.
