La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) calificó de contundente la adhesión a la huelga nacional convocada este lunes, coincidiendo con el reinicio del ciclo lectivo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires. La jornada incluyó una movilización frente al Ministerio de Economía de la Nación en conjunto con gremios universitarios como CONADU, CONADU Histórica y ATE.
Principales reclamos del sector gremial
Durante el acto central encabezado por la secretaria general Sonia Alesso y el secretario adjunto Roberto Baradel, la cúpula sindical denunció que la inversión educativa atraviesa su nivel más bajo en los últimos 30 años producto de la subejecución presupuestaria, exigiendo atención sobre los siguientes puntos:
- Convocatoria paritaria: Exigen la apertura urgente de la Paritaria Nacional Docente para acordar una recomposición de los salarios frente a la pérdida del poder adquisitivo.
- Fondos y financiamiento: Demandan la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), el envío de partidas adeudadas a las provincias y la sanción de una nueva Ley de Financiamiento Educativo.
- Rechazo normativo: Manifestaron su oposición al proyecto de Ley de Libertad Educativa y a las reformas que consideran contrarias al financiamiento público y los derechos de los trabajadores.
Cruce con el Gobierno nacional
La medida de fuerza se desarrolló en un contexto de tensión con la administración central, que implementó controles en las instituciones escolares para medir la adhesión al paro. Desde CTERA cuestionaron los relevamientos oficiales calificándolos como maniobras de hostigamiento, al tiempo que ratificaron la continuidad de las acciones gremiales hasta obtener respuestas del Poder Ejecutivo.
