El presidente Javier Milei sostuvo durante su intervención en el foro «Vientos de Cambio» que los ingresos del sector laboral informal registraron un incremento real superior al 60% por encima de la inflación acumulada. Al responder a los cuestionamientos sobre la pérdida de capacidad de compra de la población, el mandatario afirmó que los sueldos del sector privado registrado se mantienen en niveles semejantes a la variación de precios, mientras que atribuyó la contracción de las remuneraciones en la administración pública al plan de reducción de la estructura estatal.
Los dichos del jefe de Estado abrieron una controversia técnica debido a la inexistencia de series estadísticas sistemáticas e indicadores oficiales consolidados que permitan verificar la evolución del segmento laboral no registrado. El contraste entre la narrativa oficial sobre los ingresos informales y las mediciones de consumo masivo reaviva el debate entre el Poder Ejecutivo y los sectores empresariales y sociales respecto a la representatividad de los índices salariales y la realidad socioeconómica de los hogares.
