En una jornada de alta emotividad institucional y familiar, Enrique, un niño de 7 años procedente de la provincia de Jujuy, protagonizó la ceremonia de cierre de tratamiento en el Hospital de Pediatría Garrahan de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tras superar un extenso abordaje médico oncológico. El paciente hizo sonar la tradicional campana del establecimiento de salud, ritual simbólico que formaliza la finalización del esquema terapéutico y el inicio de la etapa de seguimiento médico.
El acontecimiento contó con la participación de los profesionales del equipo de salud interviniente y sus allegados, remarcando la relevancia de la contención hospitalaria interdisciplinaria en patologías complejas de la infancia. El hito clínico de Enrique pone de manifiesto la labor del centro de referencia nacional en la atención de pacientes derivados desde diversos puntos del país que requieren tratamientos de alta complejidad.
