Serán reemplazados por el Comisario Mayor Diego Casaló y la Comisaria Mayor Carla Mangiameli.
En medio de una creciente preocupación por la seguridad en la Ciudad de Buenos Aires, el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, tomó una drástica decisión tras una nueva fuga ocurrida en una comisaría porteña. El incidente, que generó fuerte repercusión pública, derivó en el desplazamiento inmediato del jefe y el subjefe de la Policía de la Ciudad.
Los funcionarios relevados son Pablo Kisch, jefe de la fuerza, y Jorge Azzolina, quien se desempeñaba como subjefe. En su lugar, Macri designó al Comisario Mayor Diego Casaló como nuevo jefe de la Policía de la Ciudad, mientras que la Comisaria Mayor Carla Mangiameli asumirá el cargo de subjefa.
Medidas ante un contexto crítico
El cambio en la conducción policial responde a una seguidilla de hechos que pusieron en entredicho la eficacia de las fuerzas de seguridad porteñas. La fuga, que tuvo lugar en una dependencia policial cuya ubicación no fue revelada, evidenció fallas en los procedimientos y sistemas de control internos.
«Estas decisiones no son fáciles, pero son necesarias para garantizar que nuestra policía recupere la confianza de los vecinos y mejore sus estándares operativos», expresó Jorge Macri al anunciar los relevos.
Perfil de los nuevos jefes policiales
Diego Casaló, el nuevo jefe de la Policía de la Ciudad, cuenta con una trayectoria destacada en la fuerza, habiendo liderado operaciones clave en la lucha contra el crimen organizado. Por su parte, Carla Mangiameli, quien asume como subjefa, se convierte en una de las pocas mujeres en ocupar un cargo tan alto en la estructura policial porteña. Mangiameli es reconocida por su compromiso con la transparencia institucional y la modernización de las fuerzas.