El caso que conmovió al mundo en 2012, cuando una beba declarada muerta fue hallada con vida en la morgue del Hospital Perrando de Resistencia, Chaco, ha sumado un nuevo capítulo judicial. A trece años del suceso, la justicia civil determinó la existencia de mala praxis, aunque la causa penal cerró sin responsables condenados.
El suceso que marcó la salud pública El 3 de abril de 2012, Analía Boutet dio a luz a una beba prematura de 26 semanas. Tras informarle que la niña había nacido sin vida, la madre acudió a la morgue 12 horas después para despedirse. Allí descubrió que su hija, que había pasado medio día en una cámara frigorífica, estaba viva. La pequeña, bautizada como Luz Milagros, sobrevivió 14 meses con gravísimas secuelas antes de fallecer en junio de 2013.
La resolución de la Justicia Civil El Juzgado Civil y Comercial N.° 20 de Resistencia determinó que existieron fallas críticas en la atención médica. El fallo concluyó que:
- No se realizaron de manera completa las maniobras de reanimación requeridas.
- No se cumplió con el tiempo de verificación necesario para casos de prematuros extremos.
- La atención brindada fue limitada y deficiente, lo que provocó el deterioro irreversible de la salud de la beba.
Indemnización y descontento familiar La sentencia ordena al Gobierno del Chaco, al Ministerio de Salud, al Hospital Perrando y a dos médicas neonatólogas el pago de una indemnización superior a los 159 millones de pesos (aproximadamente 100 mil dólares). La suma será repartida entre la madre, la abuela materna y el padre (ya fallecido).
A pesar del fallo económico, la familia expresó una fuerte disconformidad debido a que la investigación penal no logró establecer responsabilidades directas, dejando el caso sin médicos condenados a prisión. Analía Boutet calificó de «dolorosa» la falta de responsables penales y adelantó que continuará apelando en busca de una justicia que considere la gravedad de lo ocurrido.
