En un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1976, miles de personas se movilizan este 24 de marzo en distintos puntos del país para reafirmar el reclamo de Memoria, Verdad y Justicia, en una jornada cargada de simbolismo al cumplirse medio siglo del inicio de la última dictadura.
La convocatoria se da en un contexto político atravesado por tensiones en torno a las políticas de derechos humanos impulsadas por el gobierno de Javier Milei, lo que suma un componente adicional a la jornada.
Una fecha con fuerte peso histórico
El 24 de marzo de 1976 marcó el inicio de un período de terrorismo de Estado encabezado por la junta militar, cuyo principal referente fue Jorge Rafael Videla. A 50 años, la conmemoración adquiere una dimensión especial, tanto por su valor histórico como por su impacto en el presente.
Organismos de derechos humanos, agrupaciones sociales y ciudadanos independientes vuelven a concentrarse en plazas y calles para sostener una consigna que se mantiene vigente: “Nunca Más”.
Reclamos y debate en el presente
La movilización también se enmarca en un debate actual sobre el rol del Estado en materia de derechos humanos. Distintas organizaciones advierten sobre recortes presupuestarios y cambios en políticas vinculadas a la memoria histórica.
Entre los puntos señalados, se encuentran la reducción de fondos en espacios de memoria y organismos dedicados a la investigación de delitos de lesa humanidad, como el Banco Nacional de Datos Genéticos.
Asimismo, informes recientes de la Organización de las Naciones Unidas manifestaron preocupación por posibles retrocesos en áreas donde Argentina había sido considerada un referente internacional.
Memoria y participación social
A lo largo de los años, la Argentina construyó un camino reconocido globalmente en materia de derechos humanos, con hitos como la creación de la CONADEP y los juicios a las juntas militares.
En este nuevo aniversario, la movilización busca no solo recordar a las víctimas, sino también reafirmar el compromiso social con la defensa de la democracia y los derechos fundamentales.
En ese marco, la jornada vuelve a consolidarse como una de las expresiones colectivas más significativas del calendario nacional, donde memoria y presente se entrelazan en un mismo reclamo.
