Acuerdo UE-Mercosur: Von der Leyen afirma que Europa está «lista» pese a los frenos judiciales

Acuerdo UE-Mercosur: Von der Leyen afirma que Europa está «lista» pese a los frenos judiciales

En un contexto de alta incertidumbre, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, envió un mensaje de confianza al asegurar que el bloque europeo estará «listo» para implementar el tratado de libre comercio una vez que los países del Mercosur completen sus procesos de ratificación.

Estas declaraciones buscan calmar las aguas tras la reciente decisión del Parlamento Europeo de enviar el texto del acuerdo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), una medida que fue vista en Sudamérica como un nuevo intento de dilación.

El respaldo de los líderes europeos

A pesar de las trabas parlamentarias, figuras clave del bloque han salido a respaldar la aplicación inmediata del pacto:

  • Friedrich Merz (Canciller de Alemania): Durante el Foro de Davos, lamentó los obstáculos impuestos por el Parlamento y calificó el acuerdo como «justo y equilibrado», asegurando que no hay alternativa si se busca crecimiento económico en Europa.
  • Pedro Sánchez (Presidente de España): Defendió la aplicación provisional del acuerdo para fortalecer las alianzas comerciales de forma urgente.
  • Antonio Costa (Presidente del Consejo Europeo): Invitó formalmente a la Comisión a utilizar las facultades del Consejo para poner en marcha el tratado de manera provisoria.

El obstáculo del Tribunal de Justicia (TJUE)

La parálisis momentánea del acuerdo se debe a una votación muy ajustada en el Parlamento Europeo (334 a favor frente a 324 en contra). Los puntos de conflicto que ahora debe evaluar la justicia europea son:

  1. Compatibilidad jurídica: El TJUE debe determinar si el sistema de «reequilibrio» del pacto afecta la autonomía regulatoria de la UE.
  2. Base legal de aprobación: Se cuestiona si el capítulo comercial puede ratificarse sin pasar por cada uno de los parlamentos nacionales de los Estados miembros.
  3. Plazos: Aunque estos dictámenes suelen demorar entre 18 y 24 meses, existe la posibilidad de que el tribunal acelere el proceso dada la relevancia geopolítica del acuerdo firmado recientemente en Asunción.

El tratado, que nació simbólicamente en la capital paraguaya, enfrenta ahora una carrera contra el tiempo y la burocracia judicial europea para convertirse en una realidad comercial efectiva.

Compartir