A poco menos de tres meses de haber asumido su cargo, el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha iniciado una reestructuración drástica de la dependencia bajo su mando. Siguiendo la premisa de «motosierra constante» impulsada por el presidente Javier Milei, el plan busca reducir la nómina de empleados en un 20% durante el mes de febrero, lo que afectará a unos 500 trabajadores de una planta actual de 3.018 personas.
Esta medida se enmarca en el «Plan Motosierra 2.0», coordinado junto al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, con el objetivo de eliminar funciones duplicadas y optimizar el gasto público.
Las áreas más afectadas por el recorte
La reorganización no será uniforme, sino que se concentrará en las secretarías con mayor volumen de personal y donde se detectaron superposiciones de tareas:
- Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología: A cargo de Darío Genua, es uno de los focos principales de la auditoría.
- Secretaría de Ambiente y Turismo: Bajo la órbita de Daniel Scioli, esta área sufrirá un fuerte impacto, especialmente en el organismo de Parques Nacionales.
- Secretaría de Comunicación y Medios: Liderada por Javier Lanari, también entrará en el proceso de racionalización.
Control de recursos y privilegios
Además de la reducción de personal, Adorni ha implementado protocolos estrictos para el uso de bienes del Estado, buscando poner fin a lo que el Gobierno denomina «privilegios de la casta»:
- Vehículos oficiales: Se revisó la flota de 78 autos de la Jefatura. Ahora, cada uso debe contar con una justificación y solicitud previa auditada por la Secretaría de Coordinación Legal y Administrativa.
- Viajes de funcionarios: Se prepara una resolución para prohibir los pasajes en clase ejecutiva para funcionarios públicos, limitando también los montos destinados a viáticos.
- Eficiencia operativa: El plan incluye la eliminación de direcciones y coordinaciones que resulten redundantes dentro del nuevo organigrama.
Desde la Casa Rosada aseguran que este ajuste no afectará la capacidad operativa del Gobierno, sino que permitirá una gestión más ágil y transparente. En paralelo, se espera que este modelo de recorte se replique en otros organismos descentralizados durante el primer semestre de 2026.
