La actividad fabril argentina inició el 2026 con señales críticas. Según el Monitor de Desempeño Industrial (MDI), el índice se desplomó a 36,5 puntos en enero, lo que representa una caída de 7,5 puntos respecto a la medición anterior. Con este resultado, la industria encadena 15 meses consecutivos por debajo del umbral de expansión (50 puntos), consolidando un escenario de recesión profunda.
Aunque enero suele ser un mes de baja actividad por vacaciones, este registro es el segundo más bajo de toda la serie histórica para este período, situándose incluso 5,6 puntos por debajo de enero de 2025.
Producción y Ventas: El 50% de las fábricas en retroceso
El informe revela una parálisis generalizada en el consumo y la fabricación:
- Caída de actividad: El 53,3% de las empresas produjo menos que en el último trimestre de 2025.
- Ventas internas: El 54,7% reportó bajas en el mercado local, uno de los valores más altos registrados.
- Sectores críticos: Los rubros de Textiles, Papel y Madera, y Calzado y Cuero mostraron los desempeños más negativos del relevamiento.
Impacto en el empleo y crisis de pagos
La crisis ya se traslada de forma directa al mercado laboral y a la cadena de pagos:
- Ajuste de personal: El 22,2% de las firmas redujo su plantilla en enero. De este grupo, la mitad optó por desvinculaciones directas, mientras que el resto aplicó reducción de turnos o suspensiones.
- Dificultades financieras: Casi la mitad de las compañías (45,6%) manifestó problemas para cumplir con sus obligaciones (impuestos, salarios y proveedores). Un 5,4% de las empresas admitió estar en cesación de pagos total de todos sus rubros.
Las tres grandes preocupaciones del sector
Los industriales señalaron los factores que hoy amenazan la supervivencia de las plantas:
- Caída de la demanda interna: Identificada como el principal problema por el 46,1% de los encuestados.
- Aumento de costos: Especialmente en el rubro laboral y de servicios.
- Competencia importada: El 19,4% de las firmas teme no poder competir frente a la apertura comercial y la apreciación del peso.
Expectativas: Una recuperación que se estira
A diferencia de mediciones previas, el optimismo empresarial ha comenzado a moderarse. La utilización de la capacidad instalada es de apenas el 52%, y la mayoría de los empresarios (70,4%) estima que recién en el segundo semestre de 2026 podrían alcanzar niveles óptimos de producción. Si bien persiste la intención de innovar en procesos, la inversión en maquinaria y bienes de capital ha pasado a un plano de extrema cautela.
