La caída de los ingresos tributarios en el inicio de 2026 encendió señales de alerta en las cuentas públicas: el impacto es más fuerte sobre el gobierno nacional que sobre las provincias, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal.
Durante el primer trimestre del año, la recaudación total registró una baja real del 7,5% interanual, pero el reparto mostró un deterioro desigual:
- La porción que recibe la Nación cayó 8%
- La coparticipación destinada a provincias y CABA retrocedió 6,5%
Pérdidas millonarias
Medido a valores de marzo de 2026, el informe estima que:
- La Nación perdió alrededor de $3 billones
- Las provincias y CABA unos $1,1 billones
- La caída total asciende a $4,2 billones
El dato refleja un escenario de tensión fiscal en medio de una economía que aún no logra consolidar la recuperación.
Ocho meses de caída consecutiva
Solo en marzo, la recaudación mostró una baja real del 4,5% interanual, acumulando así ocho meses consecutivos en descenso.
Entre las principales causas aparecen:
- Menor nivel de actividad económica
- Cambios en la política tributaria, como la reducción de retenciones
Qué impuestos explican la baja
El informe identifica fuertes caídas en tributos clave:
- Derechos de exportación: -38,6%
- Derechos de importación: -17,3%
- Impuestos internos coparticipados: -16,5%
En contraste, el único rubro con crecimiento fue:
- Impuesto a los combustibles: +17,3%
Además, el IVA —principal fuente de ingresos— registró una caída del 10% real, mientras que los aportes y contribuciones a la seguridad social descendieron 3,9%.
Un escenario desafiante
El deterioro de la recaudación no solo limita el margen de maniobra del Estado nacional, sino que también condiciona el financiamiento de políticas públicas en un contexto de ajuste fiscal.
Aunque las provincias también sufren el impacto, el mayor peso de la caída sobre la Nación refuerza la presión sobre el equilibrio de las cuentas públicas y anticipa un año complejo en materia fiscal.
