Alerta Epidemiológica: El avance del «subclado K» de la Gripe A en Argentina

Alerta Epidemiológica: El avance del «subclado K» de la Gripe A en Argentina

El Ministerio de Salud de la Nación informó que se han detectado los primeros 18 casos de Influenza A H3N2 en el territorio nacional. Lo más alarmante para los infectólogos es que la mitad de estos casos pertenecen al «subclado K», una mutación que ha demostrado ser altamente contagiosa en el hemisferio norte y que ya tiene circulación comunitaria en al menos cinco provincias argentinas.

Las claves de la «Supergripe»

Este fenómeno sanitario presenta características que lo diferencian de la gripe común de años anteriores:

  • Aparición fuera de estación: Los casos se registraron entre diciembre y los primeros días de enero, meses donde la circulación de influenza suele ser mínima.
  • Alta transmisibilidad: El subclado K tiene una capacidad de propagación superior, lo que facilita los brotes rápidos en entornos cerrados o de alta concurrencia.
  • Intensidad de síntomas: Aunque no se considera una amenaza de la magnitud del Covid-19, provoca cuadros febriles y dolores musculares más marcados que otras cepas de gripe estacional.
  • Brecha de vacunación: El reporte oficial destaca que 14 de los 18 infectados no estaban vacunados, lo que resalta la vulnerabilidad de la población que no ha completado sus esquemas.

Recomendaciones y prevención anticipada

Ante la llegada de esta variante, que ya afecta a países vecinos como Chile, Perú y Bolivia, los especialistas liderados por el Dr. Eduardo López enfatizan la necesidad de adelantar la logística sanitaria:

  1. Campaña de vacunación: Se insta a iniciar la vacunación antigripal lo más rápido posible, idealmente en marzo, para cubrir a los grupos de riesgo antes del descenso de las temperaturas.
  2. Higiene y ventilación: Se recomienda mantener los hábitos adquiridos durante la pandemia, como el lavado frecuente de manos y la ventilación cruzada de ambientes.
  3. Aislamiento preventivo: Ante la presencia de fiebre y síntomas respiratorios, se debe evitar el contacto social hasta 24 horas después de que los síntomas desaparezcan para cortar la cadena de transmisión comunitaria.

La situación se mantiene bajo monitoreo constante, especialmente en los centros de salud de las provincias donde se detectó el virus, para evaluar si la curva de contagios continúa ascendiendo durante el resto del verano.

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