La situación hídrica en Las Termas de Río Hondo ha entrado en una fase crítica tras las intensas lluvias en la región vecina. El dique El Cadillal, en Tucumán, inició una erogación masiva de 640 m³/s, lo que impactará de manera directa y progresiva en el nivel del Dique Frontal, que ya se encuentra operando a su máxima capacidad.
Este escenario, sumado a las crecidas de los ríos del sur y centro tucumano, ha obligado a las autoridades a declarar la alerta permanente en toda la cuenca del río Dulce.
Prohibición total de ingreso al río
Ante el riesgo inminente por la fuerza de la corriente y la inestabilidad de las orillas, los organismos de seguridad emitieron las siguientes directivas:
- Ingreso prohibido: Queda terminantemente prohibido bañarse o acercarse al cauce del río Dulce. La restricción es total y se mantendrá hasta que el caudal descienda a niveles seguros.
- Controles rigurosos: El Grupo Especial de Rescate (GER) ha intensificado la vigilancia en las playas y zonas recreativas para evitar que vecinos o turistas pongan en riesgo su vida.
- Peligro de desbordes: Se monitorean de cerca los sectores bajos de la ribera, ya que el agua proveniente de Tucumán podría generar anegamientos en zonas ribereñas en las próximas horas.
Un escenario hidrológico complejo
La combinación de la descarga programada desde El Cadillal y los aportes naturales de los ríos tucumanos por las tormentas torrenciales configura un panorama de extrema precaución. Las autoridades locales solicitan a la comunidad máxima responsabilidad y conciencia, evitando desobedecer las cintas de peligro y las indicaciones del personal policial.
El monitoreo del caudal se realiza minuto a minuto, en coordinación con los entes hídricos de ambas provincias, para anticipar el comportamiento del río a medida que la masa de agua avance hacia la ciudad de Santiago del Estero.
