En un hito para la innovación regional, un consorcio de universidades y centros de investigación, coordinado por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) de Chile, presentó Latam-GPT. Se trata de un modelo de lenguaje de gran escala (LLM) diseñado específicamente para comprender y procesar los contextos culturales, lingüísticos e institucionales de América Latina.
El proyecto surge como una respuesta estratégica para reducir la dependencia de las infraestructuras digitales controladas por potencias como Estados Unidos y China, marcando un camino hacia la autonomía digital.
¿Qué diferencia a Latam-GPT de los modelos globales?
A diferencia de plataformas como ChatGPT o Gemini, que se entrenan mayoritariamente con datos en inglés y bajo perspectivas globales, Latam-GPT pone el foco en la identidad regional:
- Riqueza lingüística: El modelo está entrenado con variantes locales del español y el portugués, capturando modismos, giros idiomáticos y regionalismos que suelen perderse en traductores o modelos genéricos.
- Datos contextuales: Utiliza grandes volúmenes de documentos públicos, legislación latinoamericana, producción académica local e historia regional.
- Reducción de sesgos: Al ser alimentado con datos propios, busca evitar la reproducción de sesgos culturales ajenos y marcos normativos que no aplican a la realidad de los países de la región.
Un proyecto con valor político y social
Más que un competidor comercial para las grandes tecnológicas, Latam-GPT se define como una infraestructura pública y colaborativa. Sus aplicaciones potenciales abarcan diversos sectores críticos:
- Gobierno: Creación de asistentes virtuales para trámites ciudadanos que comprendan las leyes locales.
- Educación: Herramientas de apoyo pedagógico adaptadas a las currículas y contextos sociales de cada país.
- Investigación: Análisis de grandes volúmenes de datos públicos y científicos producidos en la región.
El desafío de la infraestructura
El desarrollo de una inteligencia artificial de este tipo requiere una capacidad de cómputo y financiamiento masivos. Al ser un esfuerzo coordinado entre múltiples instituciones académicas, Latam-GPT busca democratizar el acceso a estas herramientas, permitiendo que pymes y organismos estatales desarrollen aplicaciones sin los costos prohibitivos de las licencias extranjeras.
La iniciativa pone sobre la mesa el debate sobre quién controla la información y cómo se gobiernan los datos en el siglo XXI, posicionando a América Latina no solo como consumidora, sino como creadora de tecnología de punta.
