Cada 22 de febrero, el país conmemora un hito fundamental de su historia: el Día de la Antártida Argentina. Esta fecha recuerda la inauguración, en 1904, del observatorio meteorológico en la Isla Laurie (Orcadas del Sur), que marcó el inicio de la presencia permanente y continua de nuestra nación en el continente blanco, siendo la más antigua del mundo.
A más de un siglo de aquel primer izamiento del pabellón nacional, Argentina reafirma hoy su rol como referente en la investigación científica y la protección del medio ambiente antártico, manteniendo actualmente 13 bases (7 permanentes y 6 temporales) en funcionamiento.
El significado de la presencia argentina
La conmemoración de este día resalta la labor de los hombres y mujeres —científicos, militares y civiles— que hacen patria en condiciones climáticas extremas. Los pilares que sostienen esta presencia son:
- Pioneros mundiales: Argentina fue el primer país en establecer una base permanente y el primero en enviar familias a habitar el continente, consolidando una cultura antártica única.
- Investigación científica: A través del Instituto Antártico Argentino, se desarrollan estudios vitales sobre el cambio climático, la biología marina y la glaciología, aportando datos clave para la comunidad internacional.
- Logística y soberanía: El despliegue anual de la Campaña Antártica de Verano permite el abastecimiento de las estaciones y el mantenimiento de la infraestructura, asegurando el ejercicio de los derechos soberanos sobre el sector.
Un compromiso hacia el futuro
En la actualidad, el Día de la Antártida no solo invita a la reflexión sobre el pasado heroico de exploradores como el Alférez Sobral o el General Pujato, sino que también proyecta al país hacia los desafíos del siglo XXI. La protección de la biodiversidad y el respeto por el Tratado Antártico siguen siendo los ejes centrales de la política nacional en el área.
Esta jornada de orgullo nacional busca concientizar a las nuevas generaciones sobre la importancia estratégica del «Continente de Paz y Ciencia» y el valor de los recursos naturales que allí se preservan para toda la humanidad.
