En un nuevo gesto de sintonía internacional, el vocero presidencial Manuel Adorni mantuvo este jueves una reunión en Casa Rosada con el flamante embajador de Italia, Fabrizio Nicoletti. El encuentro sirvió para consolidar el respaldo del gobierno de Giorgia Meloni a las reformas estructurales que lidera Javier Milei y para trazar una hoja de ruta común tras la reciente firma del acuerdo Mercosur–Unión Europea.
La reunión se produce apenas una semana después de que el embajador Nicoletti presentara sus cartas credenciales ante el Presidente, marcando el inicio de una misión diplomática enfocada en la integración comercial y la cooperación política.
Respaldo explícito a las reformas económicas
Durante la charla, se analizó el impacto de las transformaciones que el Ejecutivo nacional viene implementando desde diciembre. La delegación italiana manifestó un apoyo contundente a la agenda de cambios, destacando el interés que despierta el nuevo modelo argentino en los mercados europeos.
Los ejes principales de la conversación fueron:
- Integración Mercosur–UE: Se discutieron proyectos a futuro para operativizar el acuerdo y maximizar las oportunidades para las empresas de ambos países.
- Contexto Geopolítico: Coincidieron en la necesidad de fortalecer los valores de Occidente en un escenario internacional complejo.
- Cooperación Estratégica: Se ratificó la voluntad de avanzar en áreas de tecnología, energía y seguridad.
Una relación en su «nivel excepcional»
Desde la Embajada de Italia calificaron el estado del vínculo bilateral como «excepcional». A través de sus canales oficiales, resaltaron el compromiso mutuo de seguir estrechando lazos, favorecidos por la estrecha relación ideológica entre Milei y la primera ministra Meloni.
Para el Gobierno nacional, este respaldo es leído como un espaldarazo clave en medio de las tensiones con otros líderes regionales, posicionando a Italia como la principal puerta de entrada para los intereses argentinos en Europa.
