Durante el segundo año de gestión de Javier Milei, la Argentina registró un retroceso en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) elaborado por la ONG Transparencia Internacional. Según el informe global con sede en Berlín, el país descendió del puesto 99 al 104 sobre un total de 182 naciones analizadas, reflejando un deterioro en la transparencia del sector público durante 2025.
Con una calificación de 36 sobre 100 (donde 0 es «altamente corrupto»), Argentina profundiza una tendencia negativa que se sostiene desde 2019, año en el que el país supo ocupar el puesto 66.
Comparativa internacional y posiciones
El informe ubica a la Argentina en una zona crítica del ranking, compartiendo posición con naciones que atraviesan contextos institucionales complejos:
- Compañeros de puesto: Argentina se encuentra en el mismo escalafón que Belice y Ucrania.
- Superada por: Países como Zambia, Lesoto, Gambia y República Dominicana muestran mejores indicadores de transparencia actualmente.
- Líderes y colistas: Mientras que Dinamarca, Finlandia y Singapur encabezan la lista como los más íntegros, Venezuela, Somalía y Sudán del Sur cierran el ranking como los más corruptos.
¿Cómo se mide este índice?
El IPC es la herramienta de medición más utilizada a nivel global y se basa en la evaluación de expertos y ejecutivos de negocios sobre el sector público. Para su confección, se cruzan datos de organismos de prestigio como el Banco Mundial y el Foro Económico Mundial.
Transparencia Internacional advierte que la corrupción no solo implica delitos directos como el soborno o la malversación, sino también prácticas legales pero cuestionables como el nepotismo, el clientelismo y el favoritismo, elementos que impactan directamente en la calidad de servicios públicos esenciales como la salud y la infraestructura.
El informe concluye con una nota preocupante sobre el panorama global: el promedio mundial cayó a un mínimo de 42 puntos, y más de dos tercios de los países evaluados no logran alcanzar una puntuación de 50, evidenciando una crisis de integridad a escala planetaria.
