Desde Mar del Plata, el secretario general de la UTHGRA, Luis Barrionuevo, encabezó un encuentro del Movimiento Nacional Sindical Peronista donde sentó una postura de rechazo total a las políticas del presidente Javier Milei. El dirigente gastronómico advirtió que el plan de reformas que impulsa el Ejecutivo nacional no solo es perjudicial, sino que contiene puntos que atentan contra la dignidad de los trabajadores.
Barrionuevo condicionó cualquier debate sobre la normativa laboral a una mejora previa de los índices económicos, señalando que en el actual contexto de recesión es inviable avanzar con cambios de fondo.
Las claves del reclamo sindical
El titular de los gastronómicos centró su discurso en la falta de consumo y la parálisis productiva:
- Rechazo a la Reforma: Calificó el proyecto oficialista como «denigrante» y «perjudicial», asegurando que la CGT evaluará profundizar las medidas de fuerza si el texto avanza en el Senado.
- Crítica a la política financiera: Exigió al Gobierno que «deje de pedir plata prestada» y se enfoque en generar las condiciones para reactivar la producción interna.
- Consumo y producción: Bajo el asesoramiento económico de Martín Redrado, Barrionuevo sostuvo que «si no hay consumo, no se da nada», enfatizando que primero debe arrancar la economía antes de intentar modificar las leyes laborales.
El futuro del plan de lucha
El encuentro sirvió como una demostración de fuerza interna y una señal directa hacia la CGT. Barrionuevo destacó que el movimiento sindical cuenta con el respaldo de sectores de la juventud y la Iglesia para resistir el ajuste. Según sus declaraciones, la central obrera ahora tiene la responsabilidad de definir si se opta por la negociación o si se convoca a una nueva movilización masiva para frenar el tratamiento legislativo de las reformas.
