El secretario general de la UTHGRA, Luis Barrionuevo, endureció su postura frente al Gobierno nacional al cuestionar tanto el proyecto de reforma laboral como el plan económico de la gestión de Javier Milei. En declaraciones públicas, el líder gastronómico advirtió que el movimiento obrero organizado cuenta con la fuerza política necesaria para frenar las iniciativas oficiales en el Congreso.
Barrionuevo señaló que la CGT ha mantenido una «paciencia estratégica» durante los primeros dos años de mandato, pero sentenció que ese ciclo de espera está llegando a su fin ante la falta de resultados que beneficien a los trabajadores.
Críticas al rumbo económico
El dirigente gremial fue contundente al analizar la realidad de los sectores productivos y el consumo:
- Sin reactivación: Aseguró que el país no muestra señales de mejora económica y que las medidas impulsadas hasta ahora no han logrado dinamizar la actividad.
- Fin del acompañamiento: Barrionuevo dejó claro que el respaldo inicial al Gobierno no fue retribuido con estabilidad ni crecimiento, lo que justifica un cambio de actitud por parte de los sindicatos.
- Impacto en el sector: Como titular de los hoteleros y gastronómicos, el dirigente percibe de primera mano la caída del poder adquisitivo y su efecto directo en los servicios y el turismo.
El frente legislativo
La advertencia de Barrionuevo pone el foco en el Parlamento, donde se librará la batalla por los cambios en la legislación laboral. Según el líder sindical, la central obrera ya está tejiendo los lazos necesarios con distintos bloques legislativos para asegurar que la reforma no prospere, o al menos no en los términos que pretende el Ejecutivo.
Este pronunciamiento marca un punto de inflexión en la relación de Barrionuevo con la Casa Rosada, pasando de un apoyo expectante a una posición de confrontación directa en defensa de los derechos laborales tradicionales.
