La capital de China registró en 2025 los niveles de contaminación más bajos desde que se iniciaron los registros oficiales, consolidando un hito ambiental para la metrópoli. Según el informe anual de gestión presentado por el alcalde Yin Yong este 25 de enero de 2026, la ciudad ha logrado quebrar por primera vez la barrera de los 30 microgramos en la concentración de partículas nocivas.
El avance se produce en un contexto de transformación acelerada de la matriz energética y de transporte, pilares fundamentales de la estrategia «Beijing Hermoso».
Cifras récord en 2025
Los indicadores presentados ante el Congreso Popular Municipal de Beijing reflejan el éxito de las políticas de control de emisiones:
- Concentración de PM 2,5: El promedio anual descendió a 27 microgramos por metro cúbico, lo que representa una reducción del 11,5% respecto al año anterior.
- Días de aire limpio: La ciudad registró 311 jornadas con calidad de aire «buena» o «moderada», cubriendo más del 85% del año.
- Días de contaminación pesada: Se contabilizó solo un día de polución severa en todo 2025, el nivel más bajo de la historia.
Los motores del cambio: Electromovilidad y Energías Limpias
La mejora en la calidad del aire está directamente vinculada a dos factores estructurales:
- Explosión de vehículos de nueva energía (NEV): Actualmente, más de 1,3 millones de vehículos eléctricos e híbridos circulan por las calles de Beijing. El fomento de este sector incluyó cuotas específicas de matriculación para hogares que antes no poseían automóvil y el incentivo al transporte público verde.
- Transición energética: El 36% del consumo eléctrico de la capital proviene ahora de fuentes renovables (energía solar, eólica e hidroeléctrica). Además, la ciudad superó sus metas anuales de calefacción limpia, reemplazando antiguos sistemas de carbón.
Desafíos y metas futuras
A pesar de los logros, Beijing se prepara para estándares aún más estrictos. El Gobierno central chino está evaluando endurecer los límites nacionales de PM 2,5, con la posibilidad de bajarlos a 25 microgramos en los próximos marcos regulatorios.
Estas acciones forman parte del compromiso de China de alcanzar su pico de emisiones de CO2 antes de 2030 y lograr la neutralidad de carbono para 2060, posicionando a su capital como el modelo de reconversión urbana para el resto del continente asiático.
