En un gesto de solidaridad federal y profesionalismo, el Parque Nacional Copo —ubicado en el extremo noreste de Santiago del Estero— brindó un reconocimiento oficial a sus agentes que fueron desplazados hacia el sur del país para enfrentar la catástrofe ígnea. La convocatoria de personal santiagueño responde a la necesidad de rotar equipos y sumar experiencia en el control de incendios que ya han devastado miles de hectáreas de bosques nativos.
Representación santiagueña en la emergencia
Desde la administración del parque se destacó especialmente la labor de dos de sus integrantes, quienes ya se encuentran operativos en las zonas de mayor conflicto:
- Roberto Pereyra: Brigadista con amplia formación en el manejo de fuegos rurales y forestales.
- Mario Giménez: Guardaparque nacional convocado por su capacidad logística y conocimiento técnico en la protección de áreas protegidas.
Ambos profesionales integran los equipos interdisciplinarios que enfrentan condiciones extremas, marcadas por la baja humedad, vientos cambiantes y un terreno de difícil acceso que complica el uso de maquinaria pesada.
Cooperación nacional y defensa del ecosistema
La participación de estos agentes se enmarca en el protocolo de asistencia mutua entre los distintos Parques Nacionales de Argentina. Ante la magnitud de los incendios en provincias como Chubut y Río Negro, el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) coordina el traslado de especialistas desde regiones con menor riesgo actual hacia los focos activos.
Desde la institución santiagueña remarcaron que este esfuerzo no solo busca mitigar el daño actual, sino también proteger el patrimonio natural que pertenece a todos los argentinos. La valentía de Pereyra y Giménez refleja el compromiso del personal de Copo con la conservación de la biodiversidad, incluso a miles de kilómetros de su base operativa habitual.
