El ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo un encuentro clave este viernes con las autoridades de la Unión Industrial Argentina (UIA). La reunión se produjo en un contexto político estratégico, inmediatamente después de que el Gobierno obtuviera la media sanción de la reforma laboral en el Senado, un paso fundamental en el programa de desregulación económica que impulsa el Ejecutivo.+1
Caputo calificó el cónclave como una «excelente reunión» y destacó la coincidencia en la necesidad de avanzar en medidas que reduzcan los costos operativos y fomenten la contratación de personal en el sector privado.
Los pilares de la reforma y el nuevo esquema laboral
Durante la charla con el titular de la UIA, Martín Rappallini, y otros directivos como Rodrigo Pérez Graziano y Eduardo Nougués, se profundizaron los detalles de la nueva normativa que busca transformar el mercado de trabajo:
- Fondo de Asistencia Laboral (FAL): Analizaron su implementación para dar previsibilidad a las indemnizaciones.
- Industria del juicio: Se discutieron mecanismos para reducir la litigiosidad que afecta principalmente a las pequeñas y medianas empresas.
- Régimen de nuevo empleo: El Gobierno ratificó el esquema que reduce los aportes patronales a tan solo el 2% durante los próximos cuatro años para las nuevas contrataciones.
- RIMI para Pymes: Se evaluaron los incentivos específicos para que las pequeñas industrias puedan invertir y modernizarse.
El plan de los industriales para reactivar el consumo
Por su parte, la UIA presentó al Palacio de Hacienda un plan de acción con propuestas concretas para dinamizar la actividad económica, que viene mostrando signos de retracción:
- Estímulos a la construcción: Propusieron medidas que incentiven la obra privada como motor de empleo rápido.
- Financiamiento en cuotas: Solicitaron la puesta en práctica de planes de pago que faciliten el acceso de los consumidores a productos industriales, buscando ampliar el mercado interno.
- Baja de la presión tributaria: Los empresarios insistieron en la necesidad de reducir la carga de impuestos nacionales y provinciales, señalando que el peso fiscal actual asfixia la competitividad de la cadena productiva.
La agenda de trabajo entre el Ministerio de Economía y la industria continuará con el desarrollo de un proyecto de ley enfocado en aliviar la presión tributaria, un reclamo histórico del sector fabril que el Gobierno ha prometido abordar en el mediano plazo.
