El proceso judicial contra Agostina Páez por presunta injuria racial en Brasil entra en una etapa decisiva. Según trascendió, el juez Guilherme Duarte, a cargo del 37º tribunal penal de Río de Janeiro, podría dictar sentencia en las próximas semanas e incluso solicitar su extradición a la Argentina.
Impacto del escándalo y tensión mediática
El caso volvió a escalar en la agenda pública tras la viralización de un video del padre de la joven, Mariano Páez, quien fue filmado realizando gestos discriminatorios similares a los que originaron la causa.
La repercusión fue inmediata en medios brasileños como O Globo, Folha de S. Paulo y GloboNews, que destacaron la contradicción entre el regreso de Páez al país y la conducta de su entorno.
La postura de las partes
La abogada de los denunciantes, Tamara Fejolo, remarcó que la joven no puede ser responsabilizada por actos de terceros, aunque advirtió que el episodio “impacta negativamente” en la percepción pública del proceso.
Por su parte, la defensa de Páez, encabezada por Carla Junqueira, busca desligarla del accionar de su padre: “No podemos responsabilizarnos por conductas de terceros ajenos al proceso”, sostuvo.
La propia Páez publicó un descargo en redes sociales en el que calificó la situación como un “horror” y una “pesadilla”, repudiando lo ocurrido.
Contexto político y social
El caso también tomó dimensión política. La diputada brasileña Talíria Petrone cuestionó públicamente el respaldo recibido por la joven en Argentina y calificó el episodio como un símbolo de impunidad.
En Brasil, el expediente ya trasciende lo judicial y es observado como un caso emblemático en materia de racismo, lo que aumenta la presión sobre el tribunal.
Lo que viene
Mientras Agostina Páez intenta retomar su vida en Santiago del Estero, la decisión del juez será clave.
Una eventual condena podría derivar en un pedido formal de extradición, lo que abriría un nuevo frente diplomático y judicial entre ambos países.
