China eleva el tono contra EE. UU.: Exige la liberación de Maduro y denuncia el retorno de la «policía mundial»

China eleva el tono contra EE. UU.: Exige la liberación de Maduro y denuncia el retorno de la «policía mundial»

El Gobierno de la República Popular China ha formalizado una dura condena contra los Estados Unidos tras cumplirse 48 horas de la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores en territorio norteamericano. A través de su ministro de Exteriores, Wang Yi, Beijing calificó la incursión militar en Caracas como una violación flagrante al Derecho Internacional y un precedente peligroso para las relaciones diplomáticas modernas.

Desde Beijing, la postura es clara: ningún país tiene la potestad de autoproclamarse «juez internacional» ni de imponer su voluntad mediante la fuerza sobre gobiernos extranjeros.

Los ejes del reclamo de Beijing

La diplomacia china ha articulado su rechazo basándose en principios de soberanía que buscan frenar el avance unilateral de Washington en Latinoamérica:

  • Rechazo al unilateralismo: El ministro Wang Yi enfatizó que China se opone a que cualquier nación actúe como «policía mundial», señalando que la captura forzosa de Maduro el pasado 3 de enero desarticula el marco de seguridad colectiva de las Naciones Unidas.
  • Exigencia de liberación inmediata: El vocero Lin Jian instó a la administración Trump a garantizar la integridad física de los detenidos y a liberarlos de forma inminente, proponiendo el diálogo y la negociación como única vía legítima para resolver la crisis venezolana.
  • Crítica a la hegemonía: El propio Xi Jinping, durante un encuentro con el primer ministro de Irlanda, advirtió que estas prácticas de «intimidación» afectan gravemente el orden internacional y amenazan la paz global al ignorar los canales diplomáticos tradicionales.

El impacto en el tablero geopolítico

La firmeza de China no es solo una defensa de su aliado estratégico, sino también una protección de sus propios intereses:

  1. Socio estratégico: Venezuela representa para China un enclave fundamental en la región, tanto por sus recursos energéticos como por las deudas financieras contraídas por el gobierno de Maduro con Beijing.
  2. Advertencia a Washington: Al denunciar el plan de Trump, China busca consolidar un bloque de resistencia junto a otros países (como Rusia e Irán) que ven en la «Operación Resolución Absoluta» una amenaza a la soberanía de cualquier nación que se oponga a los intereses de EE. UU.
  3. Defensa de la soberanía: Para Xi Jinping, permitir que una potencia extraiga a un líder extranjero de su país sin consecuencias establecería un «derecho de intervención» que Beijing no está dispuesto a aceptar en la arena internacional.

Mientras la justicia de Nueva York avanza en los cargos por narcoterrorismo, la presión de las potencias orientales añade una capa de complejidad diplomática que podría derivar en sanciones cruzadas o en un bloqueo de la agenda estadounidense dentro del Consejo de Seguridad de la ONU.

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