Luego de 25 días de una internación que incluyó traslados de urgencia y una falla multiorgánica, el chef Christian Petersen abandonó el Hospital Alemán para continuar su recuperación en su domicilio. A pesar de la mejoría clínica, el diagnóstico final sigue siendo un enigma para el equipo médico, mientras que el ambiente del montañismo aprovecha el caso para lanzar una fuerte advertencia sobre el «turismo de selfies».
Las dos caras de una misma expedición
El relato del cocinero y la visión de los expertos en montaña exponen una brecha sobre lo que realmente sucedió en las laderas del volcán neuquino:
- La versión del chef: Petersen insistió en que su preparación física era óptima. “Estaba reentrenado. Hago de todo todos los días”, afirmó a la prensa. Según su testimonio, el malestar comenzó de forma súbita tras un descenso que realizó «rápido y contento», sintiéndose inusualmente «acelerado» antes de que su sistema colapsara.
- La advertencia del guía: Roberto Catalá, conocedor del terreno, fue lapidario al analizar el incidente. Sostuvo que el caso de Petersen es una «alarma» sobre cómo la montaña se ha convertido en un escenario para mostrar en redes sociales. Atribuyó el episodio a una posible mezcla de apuro, soberbia y falta de aclimatación, recordándole al público que «la montaña no entiende de likes».
Cronología de un rescate crítico
El incidente comenzó el 12 de diciembre y movilizó recursos sanitarios en tres ciudades:
- Junín de los Andes: Primer punto de atención tras ser socorrido por los guías en el volcán.
- San Martín de los Andes: Internación en el Hospital Carrillo para estabilizar la falla orgánica.
- Buenos Aires: Traslado en Navidad al Hospital Alemán para estudios de alta complejidad.
El debate sobre el «turismo de riesgo» en 2026
Este episodio ha reabierto la discusión sobre la seguridad de las celebridades e influencers en entornos naturales extremos. Mientras Petersen agradece a los médicos que «le salvaron la vida», el Parque Nacional Lanín evalúa reforzar los controles de aclimatación obligatoria para evitar que la búsqueda de la «foto perfecta» termine en nuevas emergencias sanitarias.
