Los medios oficiales de Irán confirmaron este lunes 2 de marzo de 2026 el fallecimiento de Mansoureh Khojasteh Bagherzadeh, esposa del difunto líder supremo Alí Jamenei. La mujer, de 79 años, se encontraba en estado de coma desde el sábado a raíz de las graves heridas sufridas en el mismo ataque que terminó con la vida del máximo referente del régimen iraní.
La noticia, difundida inicialmente por la agencia Tasnim, marca un punto de inflexión simbólico y político en medio de la escalada bélica que atraviesa la región.
Ofensiva de Estados Unidos: «Llevará algo de tiempo»
Mientras se confirmaba el deceso en Teherán, el jefe del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos, el general Dan Caine, brindó una conferencia desde el Pentágono para detallar el estado de las operaciones militares:
- Fase inicial: Tras más de 57 horas de ataques ininterrumpidos, Caine advirtió que la ofensiva recién comienza y que los objetivos estratégicos requerirán más tiempo de ejecución.
- Superioridad aérea: El general aseguró que las fuerzas estadounidenses han logrado establecer el control del espacio aéreo tras destruir sistemas de defensa y bases de misiles balísticos.
- Objetivos alcanzados: Los bombardeos se concentraron en centros de mando, infraestructuras de inteligencia, bases navales y sistemas de comunicación, además de un despliegue masivo en el plano de la ciberguerra.
Escenario dinámico y posible envío de tropas
El Pentágono no descarta una ampliación del despliegue militar. Según Caine, el escenario sigue siendo «dinámico y con riesgos», y existe la posibilidad de enviar más tropas al terreno si la situación lo requiere para alcanzar los objetivos finales previstos por la administración estadounidense.
La muerte de la cúpula de poder en Irán genera un vacío de liderazgo sin precedentes, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la magnitud de la respuesta militar y las posibles represalias de las fuerzas regionales aliadas a Teherán.
