La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció la reprogramación del paro nacional aeroportuario, originalmente previsto para estos días, con el fin de ajustarse a los plazos legales de preaviso que rigen para los servicios esenciales. Sin embargo, la tregua es solo formal: el gremio mantiene un esquema de asambleas permanentes que ya está provocando retrasos en las partidas y arribos en los principales aeropuertos del país.
La nueva fecha para el cese total de actividades quedó establecida para el lunes 9 de febrero, medida que afectará de manera simultánea a las 30 terminales aéreas de la Argentina.
Los motivos detrás del reclamo
El conflicto se originó por lo que los trabajadores consideran una «maniobra ilegal» en la liquidación de sus haberes por parte de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC):
- Incumplimiento salarial: Denuncian que el Gobierno dio marcha atrás con un aumento ya liquidado en el sistema oficial (SARHA) correspondiente al ítem de «racionamiento».
- Falta de pago: ATE asegura que los salarios no fueron depositados en la fecha correspondiente, lo que generó un estado de alerta inmediata entre el personal de control terrestre, sanidad y bomberos.
- Denuncia gremial: El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, calificó la situación como una «reliquidación a la baja» de sueldos que ya habían sido devengados.
Impacto en los pasajeros y vuelos
Aunque el paro total será el lunes 9, la operatividad de los aeropuertos se verá comprometida durante toda esta semana debido a las asambleas informativas:
- Demoras intermitentes: Los vuelos nacionales e internacionales pueden sufrir retrasos debido a la falta de personal administrativo y operativo durante las horas de asamblea.
- Alcance del paro del 9 de febrero: De concretarse, la medida de 24 horas paralizará todos los vuelos comerciales. Solo se garantizarán los vuelos sanitarios, humanitarios, oficiales y los operativos de traslado de órganos (INCUCAI).
- Servicios afectados: La medida alcanza a los bomberos aeroportuarios, personal de control de plataforma, sanidad y áreas administrativas clave para el despacho de aeronaves.
Desde la ANAC informaron que se mantienen abiertos los canales de diálogo para intentar destrabar el conflicto antes de la fecha límite, aunque desde el gremio ratificaron que la confianza con las autoridades está «quebrada» tras la quita de los beneficios salariales ya acordados.
