La ciudad de Villa María se encuentra de luto tras el hallazgo del cuerpo de Delfina Aimino, de 22 años, en un descampado cercano a la zona urbana. La joven, reconocida por su militancia en el proteccionismo animal y su alegría, había salido de su casa tras el brindis de Año Nuevo para encontrarse con un joven que conoció mediante una aplicación de citas. Lo que debía ser una salida social terminó en un ataque de una saña incalificable.
El cuerpo de Delfina presentaba signos de haber intentado defenderse desesperadamente, pero fue superada por la violencia de su agresor, quien le propinó al menos 20 puñaladas.

El sospechoso y las pruebas que lo incriminan
La justicia actuó con celeridad y logró detener a Tomás Ariel Mulinetti, un estudiante de ingeniería de 23 años, quien ahora enfrenta cargos por homicidio calificado por violencia de género (femicidio). La fiscalía de Silvia Maldonado logró reunir elementos de prueba contundentes en las primeras horas de la investigación:
- El rastro digital: Las pericias en el teléfono de la víctima permitieron identificar el perfil de Mulinetti como la persona con la que Delfina había pactado el encuentro tras los festejos de fin de año.
- El ticket de nafta: Un comprobante de carga de combustible fue el eslabón clave. El ticket permitió a los investigadores revisar cámaras de seguridad de una estación de servicio donde se ve a Delfina y al sospechoso juntos en un Ford Ka, poco antes de que se perdiera el rastro de la joven.
- El intento de ocultamiento: Cámaras de vigilancia captaron a Mulinetti lavando su vehículo de forma exhaustiva horas después del crimen, una conducta que la fiscalía interpreta como un intento de eliminar rastros biológicos y evidencia de ADN.
Un llamado a la justicia y la seguridad
El femicidio de Delfina ha generado una ola de indignación en las redes sociales y en las calles cordobesas. Organizaciones feministas y de defensa de los animales exigen una condena ejemplar para el detenido, remarcando que este caso vuelve a poner en el centro del debate la seguridad en los encuentros pactados por aplicaciones y la necesidad de una justicia con perspectiva de género que actúe antes de que sea demasiado tarde.
Mientras Mulinetti permanece detenido en un penal de la provincia, la familia y amigos de Delfina se preparan para movilizarse exigiendo que este primer femicidio del año no quede impune y que se tomen medidas concretas para frenar la violencia que sigue segando las vidas de mujeres jóvenes en todo el país.
