El expresidente de Ecuador, Rafael Correa, volvió a generar polémica al afirmar que la captura de Nicolás Maduro fue utilizada como una herramienta para modificar el escenario económico y político en la región.
Durante una entrevista radial, el exmandatario sostuvo que el “secuestro” del líder venezolano habría sido funcional a levantar el bloqueo internacional y facilitar intereses estratégicos, particularmente vinculados al petróleo.
Críticas al contexto regional
Correa describió el momento actual como uno de los más complejos en décadas para América Latina, al señalar que la región atraviesa una etapa “extraña” y marcada por tensiones geopolíticas inéditas.
En ese marco, cuestionó el rol de Estados Unidos y sugirió que la situación en Venezuela responde más a disputas de poder e intereses económicos que a cuestiones institucionales. De hecho, ya había denunciado que la captura de Maduro representaba una violación al derecho internacional y respondía a la defensa de intereses estratégicos de Washington (RT en Español).
Defensa del chavismo
El ex presidente también relativizó las denuncias sobre el gobierno venezolano, al asegurar que la idea de una “dictadura sangrienta” es una construcción que no se corresponde con la realidad.
Además, se refirió a la actual dirigencia venezolana y, en particular, a Delcy Rodríguez, a quien describió como condicionada por la presión internacional.
Vínculos políticos
En el cierre, Correa confirmó que mantiene contacto con Cristina Fernández de Kirchner, con quien —según explicó— conversa a través de contactos en común.
Las declaraciones se dan en un contexto de alta tensión regional tras la detención de Maduro, un hecho que reconfiguró el escenario político en América Latina y reavivó el debate sobre soberanía, sanciones y geopolítica.
