La Justicia Federal dio un paso decisivo en la causa que investiga el desvío de fondos destinados a los sectores más vulnerables. El juez Sebastián Casanello dictó el procesamiento de Diego Spagnuolo, ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), al considerarlo pieza clave de un sistema de negocios ilícitos montado dentro del organismo.
La resolución, que incluye un embargo millonario, imputa a Spagnuolo por delitos de extrema gravedad: negociaciones incompatibles con la función pública, defraudación por administración fraudulenta agravada y asociación ilícita.
«Un entramado de corrupción institucional»
En un fallo con términos muy duros, el juez Casanello describió cómo el organismo —cuya misión fundamental es proteger a las personas con discapacidad— fue utilizado para el beneficio personal de sus autoridades y operadores externos.
- Cooptación del organismo: El magistrado afirmó que la ANDIS fue «empleada como vía de enriquecimiento», dejando de lado su finalidad pública.
- Red de complicidades: Además de Spagnuolo, fueron procesadas otras 16 personas. Entre ellas figuran Diego Garbellini (ex número dos de la agencia), el empresario Miguel Ángel Calvete, su hija Ornella Calvete y el médico Pablo Atchabahian.
- Tráfico de influencias: La investigación señala a Calvete como el nexo para beneficiar a empresas en contrataciones con el Estado, bajo una lógica de sobreprecios y privilegios.
El escándalo de los audios y los «retornos»
La investigación penal se precipitó en agosto pasado, luego de que salieran a la luz grabaciones donde el propio Spagnuolo detallaba el funcionamiento de un sistema de recaudación ilegal.
En dichos audios, el ex funcionario mencionaba un sistema de «retornos» del 8% en la compra de medicamentos, vinculando supuestamente a la droguería Suizo Argentina y a figuras del entorno presidencial. Spagnuolo llegó a afirmar en esas escuchas que se trataba de un «kiosco» que generaba entre US$ 20.000 y US$ 30.000 mensuales, e incluso mencionó un reparto de porcentajes que involucraba a altas esferas del Poder Ejecutivo.
A pesar de que Spagnuolo alegó haber advertido al Presidente sobre estas maniobras, la Justicia considera que formó parte activa del engranaje que permitió el desfalco del organismo. Por el momento, el procesamiento se dictó sin prisión preventiva, pero el avance de la causa complica seriamente la situación judicial de toda la antigua cúpula de la ANDIS.
