Cristina Kirchner recibió el alta tras una compleja cirugía y agradeció al personal del Otamendi

Cristina Kirchner recibió el alta tras una compleja cirugía y agradeció al personal del Otamendi

Luego de una internación que generó fuerte expectativa política, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner abandonó el Sanatorio Otamendi el pasado sábado 3 de enero para regresar a su residencia en el barrio de Constitución. A través de sus redes sociales, confirmó que el proceso de rehabilitación fue más exigente de lo esperado y destacó la labor de los profesionales que la asistieron.

Las claves de su mensaje: Salud y política

La exmandataria utilizó sus plataformas digitales para dar detalles sobre su estado actual y enviar un mensaje a su base de apoyo:

  • Un postoperatorio crítico: Kirchner definió el periodo de recuperación como «largo y dificultoso», confirmando las versiones que indicaban que la intervención quirúrgica inicial había requerido una vigilancia médica más estricta de lo habitual.
  • Gratitud al equipo médico: «Quiero agradecer el profesionalismo y la calidad humana de los médicos y enfermeras del Otamendi», expresó, reafirmando su confianza en la institución de Recoleta que la ha atendido en múltiples ocasiones.
  • Vínculo con la militancia: También dedicó palabras a los argentinos que le hicieron llegar muestras de afecto, manteniendo su presencia activa en la agenda pública a pesar de su condición de salud.

El regreso a la prisión domiciliaria

La exlíder de Unión por la Patria ya se encuentra instalada en su domicilio de la calle San José, donde continúa bajo el régimen de prisión domiciliaria:

  1. Cuidados intensivos en el hogar: Su equipo médico personal supervisará la evolución de la cirugía en esta nueva etapa, que requiere reposo absoluto y evitar situaciones de estrés.
  2. Contexto judicial: El alta médica se produce en un momento de calma relativa en sus causas judiciales, permitiéndole enfocarse exclusivamente en su bienestar físico antes de retomar cualquier actividad de índole política o estratégica.

El Sanatorio Otamendi, reconocido por su tecnología de punta y la discreción que ofrece a figuras de alto perfil, vuelve a ser el escenario de un capítulo clave en la vida de la expresidenta, quien ahora enfrenta una rehabilitación que será monitoreada de cerca por su entorno más cercano.

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