En un movimiento que consolida su alianza con el sector más duro del PRO, el presidente Javier Milei oficializó el nombramiento de Fernando Iglesias como embajador extraordinario y plenipotenciario de la República Argentina ante el Reino de Bélgica. El exdiputado, que ocupó una banca en el Congreso durante 15 años, se mudará a Bruselas tras haber desistido de renovar su mandato legislativo en noviembre pasado bajo la promesa de este cargo diplomático.
Designación «en comisión» y marco legal
Debido al receso del Senado, la designación se realizó mediante el Decreto 6/2026 bajo la modalidad «en comisión», una facultad excepcional que otorga la Ley de Servicio Exterior 20.957 al Jefe de Estado.
- Vigencia: El nombramiento se extenderá mientras dure el mandato presidencial de Milei.
- Idoneidad: Pese a no pertenecer a la carrera diplomática, el Gobierno justificó la medida alegando que Iglesias posee «condiciones relevantes», basándose en su pasado como presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados durante el macrismo.
- Aprobación externa: El gobierno de Bélgica ya había otorgado el placet de estilo, dejando el cargo vacante desde junio del año pasado tras la salida del anterior representante.
Un perfil polémico para la diplomacia
El nombramiento ha generado fuertes críticas en diversos sectores debido al historial confrontativo de Iglesias. Durante su paso por el parlamento, el ahora embajador fue protagonista de numerosos incidentes que marcaron su trayectoria:
- Trayectoria política: Ingresó al Congreso en 2007 con la Coalición Cívica de Elisa Carrió, se consolidó luego como una de las voces más estridentes del PRO de Mauricio Macri y finalmente se alineó de forma irrestricta con La Libertad Avanza.
- Controversias: Su labor legislativa estuvo signada por denuncias de misoginia, exabruptos en redes sociales y conductas violentas hacia colegas y autoridades de la Cámara, lo que le valió múltiples pedidos de sanción.
- Agenda internacional: Su principal antecedente en la materia es haber sido un ferviente impulsor del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, un proyecto que, paradójicamente, defenderá ahora desde el corazón político de Europa.
Con esta designación, Milei premia la lealtad de un dirigente que fue clave para sostener la narrativa del Ejecutivo en el ámbito legislativo, otorgándole una posición estratégica en uno de los centros de decisión más importantes del continente europeo.
