En medio de la creciente preocupación por el sobreendeudamiento de las familias, el Congreso de la Nación analiza un proyecto que propone la creación de una nueva línea de créditos a través de la ANSES, destinada a sectores de menores ingresos.
La iniciativa, impulsada por bloques de la oposición, contempla préstamos de hasta $1,5 millones por persona, con una particularidad clave: los fondos no serían de libre disponibilidad, sino que se utilizarían exclusivamente para cancelar deudas existentes con bancos, tarjetas de crédito u otras entidades financieras.
Para garantizar ese objetivo, el dinero no se depositaría en la cuenta del beneficiario, sino que sería transferido directamente a los acreedores.
El proyecto apunta a beneficiar a cerca de 10 millones de personas, incluyendo titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH), Asignación por Embarazo (AUE), jubilados y pensionados con ingresos de hasta seis haberes mínimos, beneficiarios de pensiones no contributivas, trabajadoras de casas particulares y monotributistas de las categorías más bajas.
Entre los puntos destacados, se establece que la cuota no podrá superar el 30% del ingreso mensual del solicitante, con el fin de evitar un nuevo ciclo de endeudamiento. Además, la tasa de interés sería inferior a la del sistema financiero tradicional.
El trámite se realizaría de forma digital a través de la plataforma Mi ANSES, sin intermediarios, y requerirá la presentación de documentación que acredite las deudas a cancelar.
Actualmente, la propuesta se encuentra en etapa de debate legislativo. De avanzar, podría obtener media sanción en Diputados en las próximas semanas y ser tratada en el Senado entre abril y mayo, con una posible implementación en el segundo semestre de 2026.
Sin embargo, desde el Gobierno nacional ya manifestaron objeciones, principalmente por el uso de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, lo que anticipa un debate intenso en el ámbito parlamentario.
