En un movimiento político de alto impacto, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este viernes el impulso de una Ley de Amnistía General que abarcará el periodo de violencia política comprendido entre 1999 y la actualidad. La iniciativa, que será enviada de inmediato a la Asamblea Nacional para su debate, busca, según la mandataria, «reparar las heridas de la confrontación» y fomentar la convivencia nacional.
El anuncio tuvo lugar durante el acto de apertura del año judicial en el Tribunal Supremo de Justicia, donde Rodríguez enfatizó la necesidad de un sistema que no imponga «la venganza ni la violencia».
Alcances y exclusiones de la normativa
Si bien la ley pretende beneficiar a cientos de detenidos en cárceles venezolanas, la presidenta aclaró que existirán límites estrictos para su aplicación. Quedarán excluidos de cualquier beneficio procesal:
- Personas condenadas por homicidio.
- Involucrados en tráfico de drogas y casos de corrupción.
- Responsables de violaciones graves a los derechos humanos.
La mandataria encargó al ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, la presentación del proyecto ante el Parlamento en las próximas horas, solicitando la máxima celeridad para su aprobación.
El fin de El Helicoide como centro de detención
Como parte de este proceso de reforma del sistema judicial, Rodríguez ordenó el cierre definitivo de la cárcel de El Helicoide, sede del servicio de inteligencia (Sebin) y denunciada sistemáticamente por organismos internacionales como un centro de torturas.
- Transformación: El edificio será convertido en un centro social, deportivo, cultural y comercial destinado a las comunidades aledañas y a las familias del personal policial.
- Contexto de DD. HH.: Según la ONG Foro Penal, en Venezuela aún permanecen poco más de 700 presos políticos, muchos de los cuales se encuentran en dicha sede.
Reacciones internacionales y de la oposición
El anuncio se produce en un contexto de altísima presión externa. Desde Colombia, la líder opositora María Corina Machado afirmó que esta medida no es voluntaria, sino producto de la «presión real» ejercida por Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
Por su parte, el gobierno de los Estados Unidos confirmó que, como resultado de las negociaciones con la presidencia interina, todos sus ciudadanos que se encontraban detenidos en Venezuela ya han sido excarcelados, aunque no se precisó la cifra total de liberados.
Esta amnistía sería la primera de carácter general desde diciembre de 2007, cuando Hugo Chávez perdonó a los involucrados en el golpe de Estado de 2002, marcando un hito en la compleja transición política que atraviesa el país caribeño.
