El desfalco ascendería a $ 55 millones. Se sospecha que utilizaba cheques en blanco y simulaba compras de insumos.
Una empleada de 27 años de una desmotadora de Añatuya fue detenida por una estafa que ascendería a 55 millones de pesos en perjuicio de la firma para la que trabaja. El allanamiento fue concretado ayer en un domicilio de la calle Maipú al 300 del barrio Rivadavia, donde apresaron a María Rita Isabel Ruiz, quien fue imputada del delito de estafa calificada por la Dra. María Emilia Ganem, coordinadora de la Unidad Fiscal Añatuya.
De acuerdo con las primeras investigaciones, a inicios del mes en curso, los directivos de la desmotadora advirtieron la irregularidad y las sospechas cayeron en Ruiz, quien trabaja en la parte administrativa de la empresa. Finalmente, la empleada habría admitido el hecho y devolvió cinco cheques por 13 millones de pesos.
Sin embargo, al profundizar la auditoria de la firma se develó la ausencia de otros $ 55 millones, por lo que la apoderada legal realizó la denuncia en la Fiscalía en contra de la trabajadora.
Se sospecha que la imputada aprovechaba que tenía acceso a cheques en blanco firmados por la gerencia, colocaba millonarias cifras y consignaba que el dinero se había invertido en la compra de insumos.
Los investigadores habrían comprobado a través de los movimientos bancarios y averiguaciones que la empleada habría comprado una casa valuada en 45 millones de pesos y otros bienes, que son materia de investigación, entre ellos un auto.
Ruiz, quien está alojada en la Comisaría de la Mujer y la Familia Nº 4, será indagada el lunes próximo por la fiscal Ganem.