El ámbito político de Salta se encuentra convulsionado tras conocerse el despido de un diputado provincial del bloque libertario de la empresa Refinor. La compañía acusa al legislador de ser el responsable de una pérdida millonaria equivalente a 76.000 litros de nafta, un hecho que la firma calificó como un desfalco de proporciones cinematográficas.
A pesar de la gravedad de la acusación y de que la empresa ratificó el despido con «justa causa», el funcionario ha iniciado una demanda para exigir el pago de su indemnización, negando cualquier responsabilidad en la desaparición del cargamento.
Puntos clave del conflicto
- La magnitud del desfalco: El volumen de combustible desaparecido equivale a casi dos camiones cisterna completos, lo que descarta para la empresa un simple error administrativo.
- Justa causa vs. Indemnización: Mientras Refinor sostiene que la conducta del ahora diputado rompió la confianza laboral de forma irreversible, el legislador busca una compensación económica por sus años de servicio.
- Impacto institucional: El caso pone bajo la lupa la conducta ética del representante libertario, generando fuertes críticas en la Legislatura salteña sobre su idoneidad para ocupar un cargo público tras este antecedente en el sector privado.
Este episodio deja al diputado en una situación judicial y política sumamente frágil, mientras la sociedad salteña aguarda definiciones sobre si el caso derivará también en una denuncia penal por robo.
