La Cámara de Diputados de la Nación Argentina aprobó la modificación de la Ley de Glaciares con 137 votos afirmativos, 111 negativos y 3 abstenciones, en una sesión marcada por intensos cruces políticos y cuestionamientos de la oposición. La nueva normativa habilita a las provincias a definir qué explotaciones podrán desarrollarse en zonas glaciares y periglaciares.
El proyecto introduce cambios en el régimen vigente de protección ambiental y busca otorgar mayor autonomía a las jurisdicciones provinciales en la administración de sus recursos naturales, en línea con lo establecido por la Constitución Nacional.
Tensión y disturbios durante el debate
La sesión estuvo atravesada por momentos de alta tensión. El diputado Horacio Pietragalla, de Unión por la Patria, increpó a legisladores de La Libertad Avanza durante la exposición de Luis Basterra. El incidente se produjo cuando, según denunció, se burlaron mientras rendía homenaje por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.
La situación obligó a la intervención de otros legisladores para restablecer el orden en el recinto.
Máximo Kirchner cuestionó la iniciativa
Durante el debate, el diputado Máximo Kirchner expresó un fuerte rechazo a la reforma y advirtió sobre sus posibles consecuencias ambientales y económicas.
“Se está regalando el país”, sostuvo el dirigente opositor, quien defendió la protección de los recursos naturales y aseguró que la normativa perjudica la soberanía y el patrimonio ambiental de la Argentina.
Además, afirmó que defender el ambiente no implica oponerse al desarrollo productivo y anticipó que la oposición buscará revertir la medida en el futuro.
El Gobierno celebró la aprobación
Tras la votación, el Ejecutivo nacional celebró el resultado a través de un comunicado de la Oficina del Presidente. En el mensaje se destacó que la iniciativa busca “dar precisión” a la legislación vigente, brindar seguridad jurídica y fortalecer el rol de las provincias en la administración de sus recursos naturales.
La aprobación de la reforma abre un nuevo capítulo en el debate entre desarrollo económico y protección ambiental, un tema que históricamente ha generado divisiones en el escenario político y social argentino.

