En una operación sin precedentes por su alcance geográfico, fuerzas militares de Estados Unidos interceptaron y abordaron este domingo 15 de febrero de 2026 al petrolero Veronica III en aguas del océano Índico. El buque, que transportaba aproximadamente 1,9 millones de barriles de crudo, había zarpado de Venezuela a principios de enero e intentó evadir la vigilancia estadounidense navegando hacia el hemisferio oriental tras la caída del gobierno de Nicolás Maduro.+1
El operativo, confirmado por el Pentágono, se ejecutó bajo la figura de «derecho de visita e interdicción» y forma parte de la agresiva política de «cuarentena» marítima que la administración de Donald Trump mantiene sobre el petróleo vinculado a redes de Venezuela e Irán.
La Operación Lanza del Sur y el bloqueo global
La interdicción del Veronica III es un eslabón más de la Operación Lanza del Sur (Operation Southern Spear), iniciada en diciembre de 2025. Esta misión, coordinada por el Comando Sur (SOUTHCOM) y el INDOPACOM, busca asfixiar los ingresos de la denominada «flota fantasma» y asegurar que el crudo venezolano solo se comercialice bajo canales autorizados por Washington.
- Alcance Transoceánico: El buque fue rastreado desde el Caribe, cruzando el Atlántico y rodeando el Cabo de Buena Esperanza hasta ser neutralizado en el Índico.
- Séptima Incautación: Con el Veronica III, ya son al menos siete los petroleros abordados o incautados por fuerzas estadounidenses en el marco de esta «cuarentena» desde el inicio del bloqueo total.
- Uso de Tecnología: Analistas de firmas como LSEG Vessel Tracker y TankerTrackers.com confirmaron la identidad del buque mediante el análisis de su estructura y patrones de pintura, pese a que navegaba con el transpondedor desactivado.
Un nuevo escenario tras la captura de Maduro
Este operativo ocurre en un contexto de cambio drástico en la región. El pasado 3 de enero, la Operación Determinación Absoluta (Absolute Resolve) culminó con la incursión militar en Caracas y la aprehensión de Nicolás Maduro. Desde entonces, el Departamento de Guerra de EE. UU. ha intensificado la vigilancia para evitar que cargamentos de petróleo «huyan» hacia destinos como China o Cuba.
El mensaje oficial emitido en la red social X por el Departamento de Defensa fue tajante: «Las aguas internacionales no son un santuario para actores ilícitos. Lo seguimos desde el Caribe, acortamos la distancia y lo neutralizamos». Por ahora, el Veronica III es escoltado hacia un puerto no especificado bajo custodia federal, mientras su cargamento permanece bajo revisión.
