La reciente desclasificación de miles de correos electrónicos de Jeffrey Epstein por parte del Departamento de Justicia de los EE. UU. ha revelado un profundo interés del financista por las internas del Vaticano. Los mensajes, que datan principalmente de 2013, muestran cómo Epstein y su círculo cercano —incluyendo a figuras de la política y la economía estadounidense— seguían de cerca los escándalos financieros y la transición tras la renuncia de Benedicto XVI.
A diferencia de la opinión pública, el interés de Epstein no radicaba en las denuncias por abuso sexual dentro de la Iglesia, sino en el control del Instituto para las Obras de Religión (IOR), popularmente conocido como el Banco Vaticano.
El foco en el IOR y la caída de Gotti Tedeschi
En febrero de 2013, apenas producida la renuncia de Joseph Ratzinger, el periodista Edward Jay Epstein mantuvo un intercambio con el financista donde señalaba que el cambio real en la Santa Sede era el liderazgo del IOR. Jeffrey Epstein reenvió inmediatamente esta información a Larry Summers, exsecretario del Tesoro de EE. UU. y actual miembro de la junta de OpenAI.
Los correos detallan la salida de Ettore Gotti Tedeschi, expresidente del banco, vinculándola con el escándalo de «Vatileaks»:
- Expedientes secretos: Se menciona el hallazgo de 47 dossiers con información sensible en el domicilio de Gotti Tedeschi, que supuestamente funcionaban como un «seguro de vida» debido a los secretos que manejaba.
- Miedo a represalias: Según los intercambios, el banquero temía por su vida y estaba cooperando con la justicia italiana en una investigación sobre sobornos.
- Transición de poder: Los correos comentan el nombramiento del abogado alemán Ernst von Freyberg, un movimiento visto por el entorno de Epstein como un intento del Colegio Cardenalicio por retomar el control de la entidad financiera.
Conexiones políticas y el rol de Steve Bannon
Los archivos también arrojan luz sobre la participación de Steve Bannon, exasesor de Donald Trump. Los mensajes indican que Bannon tenía planes para producir un documental titulado «In the closet of the Vatican» (En el clóset del Vaticano), con el objetivo de exponer la corrupción interna y «derrocar» o debilitar la imagen del papa Francisco apenas asumió su pontificado en 2013.
La reacción de los involucrados
Tras la difusión de estos correos, Larry Summers manifestó públicamente su arrepentimiento por haber mantenido contacto con Epstein. Aunque los intercambios entre ambos incluían reportes sobre denuncias ante el Tribunal Penal Internacional contra Benedicto XVI por encubrimiento, las conversaciones filtradas muestran que el interés mutuo estaba estrictamente ligado a la trama financiera y los activos del Estado Vaticano.
