El calvario de una madre que eligió el exilio para salvar a su hijo

El calvario de una madre que eligió el exilio para salvar a su hijo

Tras más de una década de silencio y una vida marcada por la clandestinidad, María Páez ha decidido alzar la voz para relatar el sacrificio que realizó al huir de España para proteger a su hijo, Bruno. Su historia es un crudo testimonio sobre las fallas de un sistema que, lejos de proteger al menor, la obligó a elegir entre la ley y la integridad de su hijo.

A continuación, el lector conocerá la entrevista completa donde María detalla cómo fue sobrevivir «desaparecida» para el mundo, el impacto de la nueva condena contra su expareja y el anhelo de un adolescente que solo sueña con una vida normal, sin el peso de un apellido que hoy busca olvidar.

Una vida en las sombras por el derecho a la seguridad

Como ha sido su vida y la de su hijo desde que se marcharon al extranjero hace ya mas de una decada? Me imagino que no han vuelto a pisar España por precaucion. ¿Han visto sus familiares durante todo este tiempo o han estado siempre solos?

Por empezar te saludo y te agradezco infinitamente tu interés por nosotros, son muchos años y muchas cosas. Las preguntas que haces me llegan al corazón y espero poder darte todas las respuestas. Cuando nos fuimos Bruno era muy chiquito, tenía 3 años recién cumplidos y muchas cosas por sanar. Yo, de procesar y entender también porque no tenía idea de cómo íbamos a sobrevivir con los pocos contactos y dinero que teníamos. Estaba llena de miedo de contar lo que nos había pasado con la justicia española y no existía toda la información que hoy sabemos sobre la reacción del Estado en caso de abusos sexuales de menores intrafamiliares.

Me preguntaba en qué me había equivocado al seguir el proceso judicial porque había hecho todo lo que se suponía que una madre en estos casos debía hacer (psicólogos, asistente social, denuncia con la pediatra, denuncia policial, presentación de pruebas importantes sobre dos abusos de dos menores británicas en contra de Edgardo Milessi, entre otras cosas). Mi decisión de abandonar la vida que había creado en Ibiza fue marcada por la imposibilidad de sacrificar a mi hijo a una vida de abuso sexual. Yo ya no importaba. Solo sabía que necesitaba ganar tiempo para que Bruno creciera y se hiciera más fuerte para poder defenderse. Mi vida en el exilio fue dedicada a curarlo a través de mi amor. Cuando estaba embarazada de él decía que iba a ser «el más amado del mundo» y me dediqué a que se sintiera así todo este tiempo.

Para el mundo, amigos y familia por muchos años estuvimos desaparecidos, como si hubiéramos muerto. Solo pudimos ver a mi mamá dos veces en 10 años, solo poco tiempo ya que no nos lo podíamos permitir económicamente. Pero conocí gente maravillosa que nos ayudó a unir nuestro camino hasta el día de hoy. Sí estuvimos muy solos. Hubo momentos muy difíciles para mí que fui consciente de la realidad de las cosas. Pero a Bruno pude crearle un mundo donde se sentía seguro, tenía amiguitos, estudiaba en casa, se dormía todos los días con la pregunta – Sos feliz – y siempre me decía que sí. Así que no me sentía tan sola. A España volvía por las noches en mis pesadillas nocturnas, constantes por tantos años. Donde recorría mis lugares en Ibiza con versiones donde no habíamos podido escapar o en las cuales no encontraba a Bruno, volvía a mi negocio de vestidos en San Antonio y tenía que abandonar todo otra vez. Solo volví en sueños.

Que es lo que mas añoras de su antigua vida? cuantas cosas perdio y cuantas a conseguido contruir?

Lo que más añoro de mi antigua vida es la libertad de moverme por el mundo, antes de escapar vivíamos en Ibiza donde trabajaba en mi negocio y al terminar el verano pasaba el resto del tiempo en Argentina con mi familia y mis amigas de la infancia. La ropa que vendía en mi tienda la diseñaba y la fabricaba en India y Tailandia y la importaba a Ibiza. Viajar y crear vestidos me apasionaba. Me hubiera gustado que bruno la hubiera vivido y hubiera podido crecer con sus primos, tíos, abuela como algo cotidiano. Añoro también manejar un coche… espero poder renovar mi patente.

Perdí cosas materiales pero lo que más lamento de haber perdido es la posibilidad de tener más hijos, de que bruno tuviera hermanos para compartir su vida, que no solo yo sea su roca en el mundo. Lamento no haber elegido un buen padre para él y que tuviera que ser esta su historia. Construí cosas no materiales, fueron años de paciencia, amor y perdón. Crecí un hijo maravilloso. ¿Sabes? Cada noche que lo ponía a dormir sabía que quizás a la mañana siguiente lo podría perder. El miedo más grande era no poder protegerlo. Cuando uno vive en una situación de este tipo vivís la vida de manera más presente, intentas ser tu mejor versión y valoras cada segundo como si fuera el último.

Planea volver a Ibiza en caso así suceda o eso ya no pasa por su cabeza?

Yo adoro Ibiza, yo nací en la isla y Bruno también. Nos encantaría volver, no sé si a la vida de antes, porque ya no existe, me encantaría que Bruno conozca el lugar maravilloso donde nació.

Que sintio al conocer la nueva sentencia condenatoria de su expareja?

Me enteré que estaba siendo juzgado por casualidad en internet, nadie había notificado de los hechos a mi abogado. Encontré una pequeña noticia en inglés cuando metí en el buscador su nombre. Cuando me puse a leerla solo hablaba de un tatuador de Ibiza que había sido condenado por atacar a una menor de 16 años. Cuando empecé a leer la nota me di cuenta que podía ser él por la manera que habían sucedido los hechos, él tiene un modus operandi, siempre hace lo mismo. Años antes de que bruno naciera él había sido denunciado dos veces por dos clientas británicas menores de 16 años, pero fueron archivadas y él me dijo que las denuncias eran para cobrar el seguro de viaje. Yo misma fui a defenderlo la primera vez declarando que era mi marido y que era imposible que él hiciera algo así. Recuerdo a la madre de la adolescente que me dice en inglés – veras cuando esto suceda a tus hijos -. Me sentí liberada, ahora la verdad era evidente para todos. Yo no mentía.

Espera que esta sentencia tambien sirva para reabrir el caso de los supuestos abusos sexuales a su hijo?

Sí, mi hijo se merece justicia por lo que le pasó.

Que tal se encuentra su hijo actualmente?

Bruno es un adolescente hoy, este verano cumple 14 años. Tiene tantos sueños de cosas que le gustarían hacer cuando sea libre y tenga sus documentos. Le gusta la robótica e la informática. Quiere irse de vacaciones, cosa que nunca hicimos. Viajar en avión, ver a su abuela, conocer a sus primos y tíos, ir a un hotel, hacer deporte con otros chicos de su edad, caminar por la calle sin miedo de que le pidan documentos. Ir al dentista y que le pongas los aparatos de los dientes… hay una lista de deseos pendiente. Se quiere cambiar el apellido.

Cree que la justicia española se ha portado mal con ustedes?

Sí, creo que la justicia española se comporta mal con muchos niños que sufren abusos sexuales y con muchas madres que denuncian para protegerlos. El sistema de protección no existe o no se utiliza. La justicia española nos robó años que no recuperaremos nunca por no investigar.

Espera que su caso sirva de precedente para que la justicia española actue de otra manera con casos similares en el futuro?

Sí, creo que lo que nos pasó a mí y a mi hijo debería servir para entender que es importante activar un verdadero protocolo de investigación en casos de abuso sexual, es duro aceptar que un padre o una madre pueden hacer algo tan horrible como abusar de su hijo. Es algo que nadie quiere aceptar cuando sucede pero es real y vive en nuestra sociedad y familias desde hace siglos. Es importante poder poner fin a los abusos intrafamiliares donde muchas veces el abuso es transmitido de padre a hijo como una verdadera herencia. Hay que sanar hablando y sosteniendo a las víctimas porque es la única manera de poder superarlo, olvidando la vergüenza que todo esto genera. De las cosas duras uno solo tiene que salir más fuerte.

Confia en que la justicia atienda su peticion de inocencia y le libere de todas las cargas?

Sí, absolutamente, es el único camino. La verdad de quién es Edgardo Milessi se ha hecho evidente para todos ahora. Mi hijo está a salvo y yo me siento tranquila.

Compartir