El consumo popular no encuentra piso: las ventas en supermercados cayeron casi un 4% en el último mes

El consumo popular no encuentra piso: las ventas en supermercados cayeron casi un 4% en el último mes

A pesar del discurso oficial que sostiene una recuperación económica, los datos del Indec publicados este jueves 22 de enero de 2026 confirman que la recesión continúa golpeando con fuerza el bolsillo de los argentinos. Durante noviembre de 2025, las ventas en supermercados a precios constantes registraron una preocupante caída mensual del 3,8% respecto a octubre, marcando el retroceso más brusco desde el inicio de la gestión libertaria.

En la comparación interanual, la contracción en las góndolas fue del 2,8%, evidenciando que el consumo masivo sigue perdiendo la carrera frente a la inflación y el deterioro de los ingresos.

Mayoristas y Shoppings: realidades opuestas

El informe del organismo oficial muestra un panorama dispar según el canal de comercialización, aunque con una tendencia negativa predominante en los sectores de menores recursos:

  • Autoservicios Mayoristas: El desplome fue aún más severo que en los supermercados, con una caída interanual del 8,3%. En el acumulado de los primeros once meses de 2025, este sector —habitual refugio de las familias para ahorrar mediante compras «en stock»— ya acumula una pérdida del 7,7%.
  • Centros de Compras (Shoppings): Mostraron una dinámica distinta con un crecimiento interanual del 17,3%. Sin embargo, la medición mensual respecto a octubre también arrojó signo negativo (-2,3%). Los rubros que sostuvieron la actividad fueron Indumentaria y Calzado (39,3%) y Patios de Comida (17,1%).

El avance de la tarjeta de crédito sobre el efectivo

Un dato revelador sobre la estrategia de supervivencia de los hogares es el cambio en los métodos de pago. En los supermercados, el uso de tarjetas de crédito ya representa casi el 45% de la facturación total ($986 millones), superando ampliamente al efectivo ($359 millones).

Esta tendencia sugiere que una parte creciente de la población se ve obligada a financiar la compra de alimentos y artículos de primera necesidad para llegar a fin de mes, en un contexto donde las ventas a precios corrientes crecieron un 21,2%, quedando más de diez puntos por debajo de la inflación anual reportada en ese periodo (31,4%).

Sectores en crisis

La parálisis del consumo se suma a otros indicadores críticos que el Gobierno evita enfatizar: la caída de la actividad industrial y la creciente ola de despidos en diversos rubros. Según el reporte, la caída del consumo popular es el síntoma más visible de una economía que, lejos de rebotar, sigue comprimiendo la capacidad de compra de la sociedad.

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