El índice de morosidad en los préstamos tomados por las familias argentinas alcanzó niveles históricos, los más altos desde que el Banco Central (BCRA) comenzó a sistematizar estas estadísticas en 2010.
Según el informe, la tasa de atraso en la financiación familiar subió al 7,3% durante los primeros nueve meses de 2025.
Segmentos de Crédito Más Afectados
El deterioro en el pago de créditos al consumo es la principal causa de la escalada de la morosidad, destacándose dos líneas:
- Préstamos Personales: La mora alcanzó el 9,1%, con un avance de 5,8 puntos en lo que va del año.
- Crédito con Tarjetas: La morosidad en este segmento subió al 7,4%, lo que implica un fuerte incremento en los pagos incumplidos.
Otras fuentes de crédito también reportaron tensiones:
- Préstamos Prendarios: El atraso se ubicó en el 4,5%.
- Hipotecas: Se mantuvieron más estables, con una mora de alrededor del 0,9%.
Riesgos y Advertencias
Las entidades bancarias no se mostraron sorprendidas por el aumento, dado el nivel de financiamiento lanzado para el consumo en el último período. No obstante, reconocen que esta dinámica podría complicar los planes de reactivación económica mediante el crédito si no se gestionan los riesgos.
El informe advierte que el deterioro no es exclusivo de los hogares. Aunque con ratios menores, las empresas también mostraron señales de debilitamiento, con una morosidad del 1,7% del total financiado.
Las autoridades financieras alertan sobre la necesidad de adoptar medidas preventivas para equilibrar el acceso al financiamiento con un manejo responsable del riesgo crediticio, evitando consecuencias más amplias derivadas de este nivel de atraso.
