A partir de 2026, el gigante asiático activará salvaguardias que golpean el corazón de las exportaciones nacionales. El alineamiento con EE.UU. y la crisis de la industria local china, los motores de la medida.
ANÁLISIS DE MERCADO. – La noticia cayó como un balde de agua fría en la industria cárnica argentina. El Ministerio de Comercio de China ha confirmado que aplicará un arancel adicional del 55% a las importaciones que superen los cupos establecidos. Para un país que envía casi el 70% de su producción de carne al mercado chino, esta medida representa un cambio de paradigma doloroso y urgente.
Los números del impacto
Argentina logró un récord histórico en 2024 con 931 mil toneladas exportadas. Sin embargo, el nuevo esquema de cuotas asigna a nuestro país un límite que es aproximadamente la mitad del otorgado a Brasil (quien cuenta con 1,1 millones de toneladas).
- Dependencia extrema: En 2025, China concentró hasta el 77,2% de los embarques mensuales argentinos.
- La barrera del 55%: Una vez superado el cupo anual, el precio de la carne argentina en góndolas chinas se volverá prohibitivo, destruyendo la competitividad frente a productores locales u otros países con mejores acuerdos.
Geopolítica y «Salvaguardias»
Aunque Pekín argumenta que la medida busca proteger a sus productores locales de un «perjuicio significativo» por el ingreso masivo de proteína extranjera, el componente político es ineludible.
- Tensión con Washington: El alineamiento frontal de la Casa Rosada con la administración de Estados Unidos ha enfriado la relación con el régimen de Xi Jinping.
- Represalia comercial: Históricamente, China utiliza los aranceles y las barreras fitosanitarias como herramientas de presión diplomática. La carne, siendo el principal motor de divisas de Argentina hacia el Este, es el blanco perfecto.
El desafío de la reconversión
La industria frigorífica argentina se encuentra ahora en una carrera contra el reloj. El 1 de enero de 2026 es la fecha límite para encontrar mercados alternativos.
- Sudeste Asiático y Medio Oriente: Destinos como Vietnam, Indonesia o Egipto aparecen en el radar, aunque con precios significativamente menores a los que pagaba China por cortes específicos.
- Cuota Hilton y EE.UU.: Se espera un intento de profundizar las ventas de cortes de alta calidad hacia Europa y Norteamérica para compensar la pérdida de volumen en Asia.
China asegura que no busca «restringir el comercio normal», pero un gravamen del 55% es, en la práctica, una pared infranqueable para una economía que depende de cada dólar que genera su campo.
