En un pronunciamiento de su Mesa Nacional, el espacio político liderado por Sergio Massa fijó una postura tajante frente al asedio militar de los Estados Unidos en territorio venezolano. A través de un documento oficial, el Frente Renovador expresó su repudio a cualquier tipo de invasión o acción bélica unilateral, sosteniendo que la resolución de la crisis debe quedar en manos del pueblo venezolano, sin injerencias externas que vulneren la soberanía regional.
La fuerza política advirtió que las irregularidades institucionales o la falta de transparencia electoral —puntos que el espacio ya había cuestionado anteriormente— no pueden ser utilizados como «cheque en blanco» para justificar bombardeos o el secuestro de mandatarios.
Defensa del Derecho Internacional y la Autodeterminación
El comunicado hace hincapié en la peligrosidad de sentar precedentes donde una potencia extranjera defina el destino de una nación mediante las armas:
- Rechazo al unilateralismo: El Frente Renovador cuestionó que la administración de Donald Trump avance con operaciones militares sin los controles republicanos básicos, como el aval del Congreso de su propio país, calificando la acción de «unilateral y contraria a las normas internacionales».
- Prioridad en la población civil: El documento alerta que una escalada bélica solo profundiza el sufrimiento de los ciudadanos y aleja cualquier posibilidad de una salida institucional real.
- El camino del diálogo: Frente al ruido de los misiles, el espacio llamó a retomar las vías diplomáticas, exigiendo respeto por los mecanismos democráticos internos y la voluntad popular expresada en las urnas.
Una posición de coherencia institucional
Con este texto, el Frente Renovador se desmarca de los sectores que han celebrado la captura de Nicolás Maduro, señalando que la legitimidad de un gobierno debe ser construida y defendida por sus ciudadanos, no impuesta por tropas de ocupación.
«Ninguna irregularidad justifica una ofensiva militar», reza el escrito, que concluye con un llamado urgente a la paz y al entendimiento, instando a los organismos internacionales a intervenir para garantizar que la crisis encuentre una solución pacífica con el menor impacto posible sobre el territorio y la vida de los habitantes venezolanos.
