La Secretaría de Finanzas, bajo la órbita del Ministerio de Economía, lanzó este martes la segunda convocatoria del año para la licitación de títulos públicos. El objetivo central es renovar vencimientos por un total de $9,4 billones, una cifra que pondrá a prueba la capacidad del equipo económico de Luis Caputo para sostener el financiamiento en pesos sin disparar el costo del endeudamiento.
Esta operación ocurre tras una primera licitación en enero donde el Gobierno logró renovar el 98% de los compromisos, aunque debió convalidar una suba en las tasas de interés para atraer a los inversores. Ahora, el mercado observa si Finanzas intentará moderar esos rendimientos o si la presión de los vencimientos obligará a mantener el costo financiero en niveles elevados.
El menú de instrumentos ofrecidos
Para diversificar el riesgo y captar distintos perfiles de inversión, el Tesoro puso sobre la mesa una batería de opciones que incluyen:
- Títulos en Pesos: Letras y bonos capitalizables con plazos que van desde mediados de 2026 hasta enero de 2027.
- Protección contra inflación: Letras ajustadas por CER y bonos «cero cupón» con vencimientos extendidos hacia 2027 y 2028, ideales para inversores que buscan cobertura ante el avance de los precios.
- Cobertura cambiaria: Se reabrirá una letra del Tesoro Linked-Dollar con vencimiento en abril de 2026, destinada a quienes buscan proteger sus activos ante posibles movimientos del tipo de cambio oficial.
- Tasa TAMAR: También se incluyeron letras a tasa variable para completar el esquema de opciones.
Cronograma de la operación
El proceso de colocación se llevará a cabo bajo el siguiente esquema:
- Recepción de ofertas: Inicia el miércoles 28 de enero a las 10:00 y cierra a las 15:00.
- Anuncio de resultados: Se conocerá al cierre de la jornada del miércoles o durante el jueves.
- Liquidación: Los fondos y títulos se acreditarán el viernes 30 de enero.
El resultado será un termómetro vital para el programa financiero del 2026. Si el Gobierno logra un «rollover» (refinanciación) total o superior a los vencimientos con tasas a la baja, consolidará su estrategia de saneamiento del balance del Banco Central. Por el contrario, un resultado parcial o con tasas muy altas podría generar dudas sobre la sostenibilidad de la deuda en moneda local en el mediano plazo.
