A través de la Resolución 20/2026 de la Secretaría de Industria y Comercio, el Ministerio de Economía oficializó este miércoles la quita del aporte del 15% que las empresas radicadas en la isla debían realizar al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP-Fueguino). La medida, que lleva la firma del secretario Pablo Lavigne, fija en 0% la alícuota de este tributo, respondiendo a un reclamo histórico del sector industrial ante la pérdida de competitividad.
Este fondo se nutría del aporte mensual obligatorio de las compañías beneficiarias del régimen especial de la Ley N° 19.640, calculado sobre el beneficio obtenido por la exención del IVA en sus ventas.
Respuesta a la crisis de competitividad industrial
La decisión administrativa de Luis Caputo se fundamenta en las advertencias presentadas por la Unión Industrial Fueguina (UIF) y AFARTE (electrónicos). Según estas entidades, el actual proceso de desregulación económica y la vigencia del Decreto Nº 333/2025 han generado un escenario crítico para la industria austral.
Los puntos clave que motivaron la eliminación del fondo son:
- Costos operativos: La carga del 15% era considerada un lastre que impedía a las fábricas locales competir con productos importados.
- Impacto multisectorial: Si bien el sector de celulares es el más visible, la caída de competitividad afecta a toda la cadena productiva de la provincia.
- Riesgo de empleo: Las cámaras advirtieron que mantener el aporte ponía en riesgo la continuidad de las operaciones y los puestos de trabajo en la región.
Continuidad de los beneficios fiscales
Pese a la eliminación del aporte al FAMP, las empresas continuarán accediendo a los beneficios de la Ley de Promoción hasta el año 2038. Hasta hoy, el pago del 15% era una condición necesaria para mantener la prórroga del régimen; con este cambio, el Gobierno elimina la contraprestación obligatoria para sostener las exenciones impositivas.
El fondo eliminado tenía como objetivo original financiar proyectos que diversificaran la economía de la isla para que no dependiera exclusivamente del sector electrónico y de electrodomésticos, incentivando la llegada de nuevas inversiones en áreas como la economía del conocimiento o la petroquímica.
Desregulación en marcha
Esta medida se suma a la reciente oficialización de la distribución de partidas del Presupuesto 2026, donde el Ejecutivo busca centralizar el control de los fondos y reducir las cargas impositivas que, según su visión, distorsionan el mercado. Para las industrias fueguinas, esto representa un alivio financiero inmediato, aunque el sector permanece atento a la apertura de importaciones que podría profundizarse durante el segundo trimestre del año.
