A partir de este mes, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) ha comenzado a aplicar un nuevo esquema para calcular la inflación, buscando que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) refleje de manera más fiel los consumos actuales de las familias. Este cambio, el primero en más de siete años, reconfigura las prioridades de gasto y ajusta el peso de servicios que hoy resultan indispensables, como la conectividad y las tarifas energéticas.
El nuevo mapa del consumo familiar
La reforma metodológica implica un cambio profundo en la importancia relativa de cada rubro dentro del promedio mensual. El dato más relevante es el desplazamiento del eje: se le quita peso al consumo de alimentos para dárselo a los servicios regulados y de vivienda.
- Servicios en ascenso: El rubro de Vivienda, Electricidad y Gas se convierte en uno de los principales motores del índice, pasando a representar el 14,5% del total. El Transporte también gana protagonismo (14,3%), reflejando el impacto de los aumentos en combustibles y boletos.
- Conectividad esencial: La categoría de Comunicaciones, que incluye los planes de celular e internet, duplica su peso dentro de la canasta, alcanzando el 5,1%. Esto reconoce que, para el hogar moderno, el acceso a la red es un gasto estructural.
- Alimentos a la baja: Históricamente, la comida era el componente dominante. En el nuevo IPC, baja del 26,9% al 22,7%. Esto no significa que los alimentos sean más baratos, sino que hoy ocupan una porción menor del presupuesto total frente al avance de los costos fijos de mantenimiento del hogar.
El debut oficial del nuevo índice
El organismo que conduce Marcos Lavagna ya confirmó el calendario de transición para que no haya confusiones en las estadísticas nacionales. El próximo dato que se publicará (inflación de diciembre 2025) todavía responderá a la fórmula anterior. El estreno oficial del nuevo sistema será a mediados de febrero, cuando el INDEC informe la variación de precios correspondiente a enero de 2026.
Aunque el Gobierno sostiene que esta actualización busca «precisión técnica», analistas económicos advierten que el índice será ahora mucho más sensible a los ajustes de tarifas. Al tener mayor peso los servicios públicos, cualquier corrección en los cuadros tarifarios de luz, agua o gas tendrá un impacto directo y más potente sobre la cifra final que el que tenía hasta el mes pasado.
