El Palacio de Hacienda, bajo la conducción de Luis Caputo, anunció una nueva operación de administración de deuda para este jueves. El objetivo central es descomprimir los vencimientos de fin de mes y evitar que los pesos excedentes presionen sobre las cotizaciones de los dólares financieros y el mercado oficial.
La operación alcanza un volumen nominal de $6 billones y se enfoca específicamente en los instrumentos de cobertura denominados dólar linked (atados a la evolución del tipo de cambio oficial).
Detalles de la operación swap
El Gobierno busca que los inversores entreguen sus títulos con vencimiento inmediato a cambio de nuevos instrumentos con plazos más largos:
- Títulos a entregar: Letras y bonos dólar linked que vencen el próximo 30 de enero.
- Opciones de canje: Los tenedores podrán elegir entre nuevos instrumentos con vencimientos escalonados en febrero, abril y junio de 2026.
- Estrategia: Se busca facilitar el roll over (la renovación de la deuda) y minimizar las distorsiones que se producen en el fixing del tipo de cambio (Comunicación A3500 del BCRA) cuando se concentran grandes pagos.
Antecedentes y contexto del mercado
Esta medida es la continuación de la licitación realizada el pasado 7 de enero, donde el Gobierno logró canjear con éxito unos $3,4 billones (equivalentes al 64% de los vencimientos de esa fecha). En aquella oportunidad, el plazo se extendió apenas por dos semanas, mientras que ahora la Secretaría de Finanzas apuesta a una estrategia de mayor aliento proyectando pagos hacia mediados de año.
Con este movimiento, el equipo económico busca:
- Mantener la estabilidad cambiaria: Al evitar que los pesos de los vencimientos queden «líquidos» y puedan irse al dólar.
- Asegurar el programa financiero: Garantizar que el Tesoro no necesite asistencia del Banco Central para cubrir los pagos.
- Reducir la volatilidad: Al suavizar la curva de vencimientos de los próximos meses en un contexto de desregulación económica.
La licitación se llevará a cabo mañana y el mercado seguirá de cerca el nivel de aceptación, especialmente por parte de los bancos y fondos comunes de inversión, que son los principales tenedores de estos instrumentos.
